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Combatiendo el abuso, la explotación y el acoso en nuestro entorno laboral

Médicos Sin Fronteras (MSF) promueve un entorno de trabajo libre de acoso y abuso. La dirección de la organización se ha comprometido inequívocamente a combatir el abuso y reforzar los mecanismos y procedimientos para prevenirlo y gestionarlo.

Todo el personal debe cumplir con los Compromisos de Conducta de MSF y nuestros principios rectores estipulados en nuestra Carta Magna 

La integridad de nuestra organización se sustenta en la buena conducta de cada uno de los miembros de su personal, en cualquier lugar y con pleno respeto por las comunidades para las que trabajamos. Para nosotros, esto significa no tolerar ningún comportamiento de nuestro personal que explote la vulnerabilidad de otros, ni que los integrantes de nuestros equipos aprovechen su posición para obtener beneficios personales.

Mecanismos de reclamación
Existen mecanismos, que incluyen procedimientos de queja, para fomentar la prevención, detección, notificación y gestión de cualquier tipo de mala conducta, acoso y abuso. A través de estos mecanismos, se alienta a todos los miembros del personal a que informen de comportamientos inapropiados o abusos, ya sea a través de sus responsables o mediante canales de información específicos que funcionan al margen de cualquier línea jerárquica, empleando direcciones de correo electrónico habilitadas para tal fin. Asimismo, MSF también alienta a las personas que hayan sufrido un comportamiento inadecuado o presenciado conductas indebidas en las comunidades donde trabajan a que lo notifiquen, para que las reclamaciones se puedan abordar de forma adecuada.

MSF mantiene una extensa campaña de sensibilización para informar a todo su personal sobre los mecanismos disponibles para notificar conductas inapropiadas. Esta información se comparte mediante comunicaciones específicas, incluidos manuales impresos para el personal, y se transmite en reuniones informativas, visitas al terreno y formaciones. Además, las sesiones informativas online y los módulos de formación relacionados con el comportamiento y la gestión del abuso se actualizan y mejoran periódicamente.

En los últimos años, se han venido tomando una serie de medidas en esta área, como por ejemplo:
 

  • Creación de nuevos puestos e incremento del apoyo al personal para proporcionar formación, visitas de terreno e investigación de este tema.
  • Realización de talleres y otras formas de consulta con el personal para evaluar el problema y los pasos necesarios para abordarlo.
  • Revisión, promoción y fortalecimiento de la orientación brindada al personal sobre cómo denunciar el acoso, el abuso o la explotación.
  • Refuerzo de la sensibilización de los pacientes y las comunidades donde tenemos operaciones.
  • Mejora de la recopilación y el intercambio de datos en MSF.

Gestión confidencial de casos
El objetivo de MSF es garantizar que estas situaciones se aborden con la máxima confidencialidad, ya que esto resulta crucial para crear un entorno en el que las personas sientan que pueden presentar quejas de forma segura, sin temer por su puesto, su seguridad o su confidencialidad.

La prioridad de MSF cuando se informa de un caso de mala conducta es la seguridad y la salud de las personas que potencialmente han sufrido un comportamiento inapropiado. Por ello, se les presta atención inmediata y apoyo. Esta asistencia puede incluir desde atención psicológica y médica a asistencia legal.

MSF siempre respeta la decisión que tome la persona que ha estado expuesta al abuso, en cuanto a si desea trasladar o no un asunto ante la justicia. En caso de tener conocimiento de abusos sexuales contra menores, la política de MSF es informar del caso a las autoridades judiciales siempre que se considere que esta medida resulta la más adecuada para los intereses del niño o la niña y dependiendo a su vez de la disponibilidad de dichos procedimientos judiciales.

Actualización de 2020

Publicado el 12 de julio de 2021

En 2020, MSF tenía más de 63.000 empleados en todo el movimiento. Vimos un total de 444 quejas entre nuestro personal que trabaja en proyectos médico-humanitarios en el terreno (389 quejas) y en las oficinas de sede internacionales (55 quejas). Debe tenerse en cuenta que los detalles adicionales a continuación desglosan los casos de proyectos en terreno y de las sedes por separado, ya que no son necesariamente comparables en términos de terminología y procesos de presentación de informes.

El número total de quejas recibidas aumentó un 22% en 2020 en comparación con 2019. Si bien MSF sigue enfrentándose a un problema de subregistro de incidentes de comportamiento, este aumento puede verse como una señal de que MSF está comenzando a abordar este problema de largo plazo. Indica que los denunciantes y los testigos tienen cada vez más confianza para hablar y que existe una mayor conciencia de los diversos mecanismos y canales de denuncia que se han reforzado y puesto en marcha.

La pandemia ha provocado una reducción de las actividades presenciales para prevenir comportamientos inaceptables.Sin embargo, se ha realizado un esfuerzo significativo para avanzar hacia la capacitación virtual, lo que ha dado como resultado que la cantidad total de personal capacitado para lidiar con problemas de comportamiento en realidad aumente en comparación con 2019.

A pesar de este progreso, la subnotificación sigue siendo un problema. De particular preocupación es el número limitado (aunque en aumento) de quejas de pacientes, cuidadores y miembros de la comunidad. Esto indica la necesidad de centrarse en la prevención y en desarrollar mecanismos de denuncia comunitarios adaptados para estos grupos.

Denuncias de nuestros proyectos en terreno:

  • El 90% del personal de MSF (57.429 personas en total) en 2020 trabajaba en proyectos en el terreno. Se presentaron un total de 389 quejas relacionadas con esta categoría de personal, frente a 318 en 2019.
  • De esas denuncias, después de la investigación, 150 fueron confirmadas como situaciones de abuso o de comportamiento inapropiado (156 en 2019). Debe tenerse en cuenta que 15 quejas reportadas para 2020 permanecían abiertas en el momento en que se compilaron estas cifras.
  • Esto incluye 82 casos que fueron calificados como abuso, en comparación con 106 casos confirmados de abuso en 2019 (esto cubre diferentes formas de abuso: abuso sexual, acoso y explotación; abuso de poder; acoso psicológico; discriminación; violencia física). Un total de 37 miembros del personal fueron despedidos por todas las formas de abuso en 2020 (55 despidos en 2019). Dependiendo de la gravedad del caso, también se habrán emitido otras sanciones, como suspensión, degradación o advertencias formales por escrito.
  • De los 82 casos confirmados de abuso, 55 fueron casos de acoso, abuso o explotación sexual, en comparación con 63 en 2019. 28 funcionarios fueron despedidos como resultado de esos casos en 2020 (40 en 2019).
  • Los otros casos confirmados de abuso consistieron en: acoso psicológico (14 casos confirmados); abuso de poder (8 casos confirmados); violencia física (3 casos confirmados); y discriminación (2 casos confirmados).
  • También hubo 68 casos confirmados de conducta inapropiada, frente a 50 en 2019 (la conducta inapropiada incluye: mala gestión de las personas; relaciones inapropiadas; conducta inapropiada que no se ajusta a los estándares sociales o que afecta la cohesión del equipo; y el uso de sustancias).

Hemos seguido viendo incrementos pequeños pero notables en el número de quejas presentadas por grupos anteriormente infrarrepresentados, aunque queda mucho trabajo por hacer:

  • El número total de quejas presentadas por personal contratado localmente aumentó nuevamente en 2020 a 172 (frente a 144 en 2019). Si bien esto puede ser un éxito marginal en la mejora de la conciencia y la confianza de los colegas para presentar quejas, aún queda mucho por hacer considerando que los colegas contratados localmente representan el 80% de la fuerza laboral de MSF.
  • El número total de quejas presentadas por pacientes, cuidadores, miembros de la comunidad y otras personas externas mostró un aumento muy leve, a 23 en 2020 (frente a 20 en 2019). Teniendo en cuenta que MSF realiza millones de consultas médicas cada año en todos sus proyectos, junto con muchas otras formas de contacto con las comunidades a las que ayudamos, es muy probable que esto sea una subnotificación significativa. Los mecanismos de denuncia existentes deben adaptarse y mejorarse aún más para llegar mejor a los pacientes y las comunidades en las ubicaciones de los proyectos individuales, especialmente dada la posición extremadamente vulnerable de muchos de las personas a las que MSF asiste.

Denuncias desde nuestras oficinas alrededor del mundo:

2020 es el primer año para el que MSF ha recopilado quejas de nuestras oficinas en todo el mundo, además de los datos recopilados en nuestros proyectos médicos sobre el terreno. Alrededor del 10% de la fuerza laboral total de MSF tiene su sede en estas oficinas internacionales. Como hemos señalado previamente, la ausencia de estas cifras en años anteriores ha provocado una brecha significativa en nuestros datos. Por lo tanto, no hay un año anterior con el cual comparar estos datos. También vale la pena señalar que, si bien se han realizado esfuerzos para estandarizar los reportes, estos datos se relacionan con un gran número de diferentes procesos legales y de recursos humanos, por lo que es posible que aún no estén completamente armonizados.

  • De las 37 oficinas (entidades no operacionales) que contaban con 5.596 empleados (10% de la fuerza laboral de MSF) en 2020, se notificaron 55 casos a través de líneas de gestión o mecanismos de notificación de comportamiento específicos de la oficina.
  • Después de la correspondiente investigación, 38 casos fueron confirmados como abuso (20) o comportamiento inapropiado (18).
  • De estos casos, 20 personas fueron despedidas o recibieron otras sanciones, como advertencias formales, según la gravedad de los hechos.

Alcanzar y mantener un ambiente de trabajo libre de abusos y de acoso es un esfuerzo continuo que todas las personas que trabajamos en MSF tenemos que hacer y de cuyo cumplimiento todos somos responsables, al igual que tenemos la obligación de mantener nuestro compromiso de no dañar a las personas vulnerables a las que cada día nos esforzamos por ayudar.

Continuamos instando a nuestro personal, a los pacientes y a cualquier otra persona en contacto con MSF a reportar cualquier incidente de comportamiento inaceptable del que tengan conocimiento.