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COVID-19: Nuestra intervención en el mundo

El detalle de actividades de cada país está actualizado a Noviembre de 2020.

La situación cambiante frente a la pandemia del coronavirus COVID-19 hace que nuestros proyectos evolucionen con agilidad, por lo que este mapa refleja la mayoría de nuestras actividades actualmente en curso, pero no es un registro exhaustivo de la totalidad de nuestras intervenciones pasadas en respuesta al COVID-19.

Panorama general: iniciamos nuestras primeras actividades en respuesta a la pandemia de COVID-19 en enero de 2020. Mientras el nuevo coronavirus se propagaba, afectando prácticamente a todos los países del mundo, Médicos Sin Fronteras (MSF) adaptó o amplió las actividades en curso e inició nuevas actividades en muchos países en el transcurso de los primeros seis meses de 2020. Asignamos recursos considerables al desarrollo de proyectos especializados en COVID-19, al tiempo que mantuvimos la atención médica esencial en nuestros programas existentes y acompañamos a los ministerios de salud para prepararse para la pandemia o enfrentarla. Este apoyo a menudo se presentó en la forma de capacitaciones en la prevención y el control de infecciones, promoción de la salud y organización de servicios de atención médica. En la segunda mitad de 2020, la mayoría de estas capacitaciones han finalizado y la mayor parte de nuestras actividades específicas de COVID-19 se traspasaron o concluyeron. La mayoría de las actividades relacionadas con COVID-19 se han integrado a nuestros proyectos regulares, aunque mantenemos algunos proyectos centrados en el COVID-19. Los lugares donde llevamos esto a cabo depende mucho del contexto: la situación epidemiológica local, las necesidades locales de salud y nuestros propios recursos. Aún es difícil ofrecer una descripción global de nuestras operaciones, ya que la pandemia está afectando a todos los países del mundo con distintas consecuencias en cada lugar. Por lo tanto, nuestro enfoque también puede ser muy diferente entre un país y otro, o incluso entre un proyecto y otro.

Europa

  • Bélgica

    Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reiniciado las actividades en las residencias de ancianos en Bélgica, debido a que la segunda ola de la pandemia otra vez está afectando duramente las residencias de ancianos. Hay tres equipos itinerantes trabajando en tres regiones del país. Esta vez, la atención se centra en acompañar a las residencias de ancianos en las actividades de atención médica/clínica para los residentes (una nueva área de trabajo para estas estructuras). Nuestros equipos también atienden sesiones de salud mental para el personal de las residencia de ancianos. Un equipo de actividades externas de MSF ofrece apoyo médico a personas vulnerables y sin hogar con diagnóstico confirmado o sospechoso de COVID-19, en la capital, Bruselas. El equipo de MSF les está haciendo pruebas y seguimiento a los pacientes, y es parte de un “Equipo de apoyo a las actividades externas” que trabaja en colaboración con otras ONG y ofrece promoción de la salud, apoyo en la prevención y el control de infecciones (PCI), realización de seguimiento y pruebas a los contactos (con un límite de 30 personas/día como máximo); se les da prioridad a las personas que viven en estructuras no aprobadas, como terrenos ocupados ilegalmente. MSF arrendó un hotel para ofrecer alojamiento con el fin de facilitar el seguimiento de los casos sospechosos o confirmados. Esta estructura tiene la doble función de alojamiento y de centro sanitario en el centro de Bruselas.

  • República Checa

    En noviembre, MSF inició un pequeño proyecto en las residencias de ancianos en la República Checa, en colaboración con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Aunque no es obligación que el personal de estos centros tengan una educación médica formal, están en la primera línea de respuesta contra la COVID-19 atendiendo a uno de los grupos más vulnerables. En la primerísima intervención en el país, dos pequeños equipos itinerantes de MSF están haciendo evaluaciones y ofreciendo capacitación en las medidas de PCI en las residencias de ancianos. En su trabajo en las regiones de Plzensky, Moravia Meridional, Zlín y Bohemia Central, todas ubicadas fuera de la capital del país, Praga, los equipos visitaron casi 40 residencias de ancianos en las primeras 3 semanas. Nuestros equipos están ofreciendo capacitación en el sitio o a través de una versión checa de un sitio web desarrollado por el Centro Operacional Barcelona-Atenas (OCBA) para la intervención similar que hicieron a principios de este año: https://msfcovid19.org/. También estamos recibiendo solicitudes de otras regiones para brindar apoyo. Aún se están evaluando otras áreas de intervención.

  • Francia

    MSF está creando equipos de médicos, enfermeros y psicólogos para reducir la carga en las residencias de ancianos más vulnerables y reforzar la provisión de atención médica, además del programa de apoyo en salud mental para residencias de ancianos que se inició en julio. El programa, que actualmente está enfocado en la región de París, también se ampliará a otras regiones de Francia en las próximas semanas, según nuestras capacidades y las necesidades más apremiantes. El 6 de octubre, compartimos públicamente los resultados de un estudio de COVID-19 que se realizó en junio y julio de 2020 en 14 lugares en los que MSF ayudó a personas vulnerables en París y los alrededores; este mostró tasas muy altas de prevalencia de COVID-19 debidas a las condiciones de hacinamiento. Las clínicas móviles que proporcionan atención médica general, además de orientación, detección y pruebas de COVID-19 a las personas que viven en las calles y en entornos precarios en París a partir de la semana próxima se reanudarán por hasta cinco días por semana, y estarán ubicadas cerca de los lugares de distribución de alimentos. Otras actividades regulares con menores no acompañados en Francia continúan normalmente.

  • Grecia

    En Atenas, colaboramos con la 3.ª Clínica de Medicina Interna de la Universidad de Atenas (NKUA-EKPA) y brindamos apoyo psicológico a los trabajadores sanitarios de primera línea, a los pacientes con COVID-19 y a sus familiares. También realizamos donaciones de equipos de protección personal (EPP) (guantes, mascarillas, protectores faciales, líquidos antisépticos) a grupos sociales vulnerables, incluidos los ancianos, los refugiados, las personas sin hogar, las mujeres/víctimas de violencia de género, los detenidos o las personas con problemas de salud mental, y al departamento de transporte aéreo del Centro Nacional de Ayuda de Emergencia.

  • Italia

    En Roma, las autoridades sanitarias locales nos han encargado que manejemos la localización de contactos y el aislamiento de grupos con COVID-19 en 10 edificios de vivienda ocupados ilegalmente y un asentamiento informal, donde viven migrantes, refugiados y algunos ciudadanos italianos. Debido al aumento en los casos de COVID-19, nuestro equipo reorientó la estrategia de nuestras actividades dándole más importancia a la “preparación para la respuesta” que a la prevención. En colaboración con los residentes de los espacios donde estamos respondiendo, hemos promovido la creación de comités de vigilancia de salud e higiene que puedan controlar la presencia de casos sospechosos de COVID-19, alertar a las autoridades y actuar con rapidez para aislar temporalmente a los casos sospechosos, además de desinfectar los espacios contaminados. Este sistema activo de vigilancia está resultando eficaz. En Sicilia, el brote está creciendo de forma exponencial en la ciudad de Palermo, donde seguimos con nuestras actividades en varios centros que albergan a migrantes. Las autoridades sanitarias locales y otras instituciones siguen pidiendo nuestra colaboración. Un equipo de MSF está trabajando en cuatro centros de recepción en la provincia de Palermo que se han puesto en cuarentena después de que una persona tuvo un resultado positivo de COVID-19. La intervención en Lampedusa finalizó el 15 de octubre. En total, se asistió a 5.800 personas en 226 embarcaderos.

  • Rusia

    Desde julio hemos distribuido paquetes y kits de higiene a pacientes con tuberculosis (TB) multirresistente a los medicamentos y extremadamente resistente a los medicamentos que se estaban sometiendo a tratamiento en la región norte de Arcángel. Durante la distribución, los enfermeros del Ministerio de Salud imparten educación para la salud utilizando materiales informativos sobre TB y COVID-19 desarrollados por MSF. Seguimos haciendo actividades básicas de prevención de salud, como la distribución de folletos sobre cómo usar mascarillas a todos los pacientes que visitan el dispensario de TB de Arcángel. Además, MSF ha trabajado en colaboración con dos ONG de la comunidad en Moscú y San Petersburgo para brindar apoyo a las personas vulnerables. Hasta ahora, se han distribuido equipos de protección personal (EPP) (mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico) con material informativo sobre COVID-19, TB y VIH. MSF también está preparando una capacitación sobre la coinfección con TB/VIH, COVID-19, asesoramiento básico y enfoques centrados en las personas para estas organizaciones.

  • Ucrania

    MSF está apoyando al Ministerio de Salud (MoH) para responder a la COVID-19 en las regiones de Donetsk y Zhytomyr. En el raión (distrito) de Marinka, región de Donetsk, MSF ofrece atención domiciliaria a pacientes con síntomas leves a través de dos equipos itinerantes, para evitar que los centros de atención médica se vean abrumados. En el hospital de Krasnogorovka, MSF está colaborando con las autoridades sanitarias en la creación de una sala de aislamiento para pacientes con síntomas moderados proporcionando 22 tomas de oxígeno, apoyo técnico para reforzar el triaje y las pruebas de detección en los pacientes, dirigir una capacitación de actualización para los trabajadores de salud sobre el tratamiento y la prevención y el control de infecciones (PCI). En las regiones de Donetsk y Zhytomyr, MSF también está brindando apoyo psicológico a través de líneas telefónicas directas para los trabajadores de salud, los pacientes con COVID-19 y sus familiares.

Medio Oriente

  • Irak

    El COVID-19 sigue siendo una emergencia en Irak, y Bagdad ha comunicado el 30% de los casos informados desde el comienzo de la pandemia. Allí, MSF está colaborando con el hospital Al Kindi, que recibe un gran número de pacientes graves y críticos con COVID-19. Nuestros equipos ayudan en la unidad de cuidados respiratorios (UCR), donde le ofrecen al personal capacitación junto a la cama, que incluye el uso de ventilación, el uso de medicamentos y técnicas adaptadas para el tratamiento de la COVID-19. Debido a la gran cantidad de pacientes, ampliamos nuestros servicios en septiembre y ahora estamos trabajando en una sala de COVID-19 de 24 camas para pacientes graves y críticos dentro del hospital. Ahora estamos planificando aumentar más nuestra capacidad, y pronto nos trasladaremos a una nueva sala de 36 camas (incluidas 11 camas de la unidad de cuidados intensivos [UCI]) dentro del centro de Al Kindi para atender a más pacientes con COVID-19. En Mosul, el centro de atención posoperatoria de MSF se transformó en un centro de COVID-19 durante la etapa inicial de la pandemia. A principios de septiembre, redujimos nuestras operaciones de COVID-19 en el centro (pero mantuvimos 20 camas disponibles), reanudamos las actividades quirúrgicas e inauguramos un quirófano nuevo. Desde el comienzo de la pandemia, allí recibimos a más de 900 pacientes con COVID-19 de leve a moderado. En julio, agosto y septiembre, MSF ayudó a los centros de salud locales en Erbil y Dohuk con apoyo técnico, apoyo logístico y capacitación para el personal en la prevención y el control de infecciones (PCI). En el campamento de Laylan (gobernación de Kirkuk), MSF ha movilizado un centro de aislamiento y tratamiento de caravana de 20 camas y continúa implementando medidas de triaje para los pacientes que se sospecha que tienen COVID-19. Nuestros equipos distribuyeron mascarillas de tela reutilizables a los residentes del campamento de Laylan y realizaron actividades de concienciación sobre las medidas de prevención en ese lugar. Para promover la conciencia sanitaria en torno a la COVID-19, MSF también llevó a cabo una campaña de concienciación sanitaria digital dirigida a las áreas de Mosul y Sinuni.

  • Jordania

    MSF inauguró un centro especializado de tratamiento de COVID-19 de 30 camas, en colaboración con el Ministerio de Salud jordano, ACNUR y otros, en el campo de refugiados de Zaatari. En este centro, MSF proporciona atención médica a pacientes con síntomas de COVID-19 (casos sospechosos y sintomáticos). Los pacientes también reciben apoyo psicosocial, y los equipos llevan a cabo actividades de promoción de la salud. En un “área de transición” especializada del campo, los equipos de MSF también realizan exámenes de detección diarios a los pacientes con COVID-19 asintomáticos (casos confirmados o personas que fueron contactos estrechos de casos), transfieren a pacientes que necesitan atención médica a nuestro centro de tratamiento de COVID-19. En nuestro proyecto de cirugía reconstructiva en Ammán, inauguramos un centro de tratamiento especializado en COVID-19, tras una solicitud del Ministerio de Salud. La estructura tiene capacidad para 40 camas. En el centro se proporciona atención hospitalaria a personas con COVID-19 moderado. Se siguen haciendo cirugías esenciales para los pacientes actuales que no tienen COVID-19, pero temporalmente hemos dejado de admitir a pacientes quirúrgicos nuevos.

  • Líbano

    En el valle de la Becá, MSF brinda apoyo al Hospital del Gobierno Elias Hraoui en Zahle con el triaje y las pruebas de detección en los niños. Los niños con diagnóstico sospechoso de COVID-19 se están examinando en un área designada y reciben la atención correspondiente hasta que se conocen sus resultados. Si son positivos, los niños son transferidos a hospitales de derivación de COVID-19 o a centros de aislamiento, en colaboración con las organizaciones con las que trabaja MSF. Además, el hospital de MSF en Bar Elias sigue atendiendo a pacientes con COVID-19, y las camas de la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital han permanecido totalmente ocupadas desde la última semana de septiembre. En Siblin, en el sur del Líbano, MSF está trabajando con la UNRWA (la organización de la ONU para los Refugiados Palestinos) en un centro de capacitación que se ha convertido en un centro de aislamiento. El centro recibe a pacientes que son casos sospechosos o confirmados de COVID-19. El centro recibe a personas vulnerables de todas las nacionalidades que viven en las cercanías, incluido Beirut, que no pueden aislarse en sus hogares debido a situaciones de hacinamiento. Los equipos de respuesta médica (MRT) de MSF siguen colaborando con el Ministerio de Salud Pública en su estrategia de detección de COVID-19 en todo Líbano. Los equipos están tomando muestras para estudiar por reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en puntos fijos. Junto a los MRT, los equipos de respuesta rápida a emergencias (parte del esquema de emergencia multisectorial dirigido por la ONU) de MSF basados en proyectos también han participado en la campaña de realización de pruebas en las zonas del proyecto, sobre todo en Trípoli y el valle de la Becá. Un grupo de capacitadores también ofrece orientación en materia de capacitación y promoción de la salud a organizaciones, grupos de proveedores de atención médica y trabajadores no médicos del frente de combate. Además, los MRT también brindan apoyo realizando evaluaciones del aislamiento en casa y haciendo un seguimiento de los pacientes con COVID-19 positivo aislados en su casa.

  • Libia

    En Libia, seguimos colaborando con el Ministerio de Salud en un centro de pruebas de COVID-19 en Trípoli, y además ofrecemos capacitaciones relacionadas con la COVID-19 al personal médico y de atención médica. También seguimos reforzando las medidas de PCI y de prevención en los centros de detención (en Trípoli, Zliten y Zintan) tanto como podemos dadas las condiciones inhumanas en esos lugares.

  • Palestina

    En Gaza, los equipos de MSF están colaborando con los equipos del Ministerio de Salud que atienden a pacientes con COVID-19 en el Hospital Europeo; donamos concentradores de oxígeno al centro y brindamos capacitación sobre manipulación del oxígeno, apoyo a los pacientes y cuidados intensivos. También ayudamos en la definición de los protocolos para el tratamiento de la COVID-19, así como el control de la higiene. Además, seguimos ofreciendo apoyo en la prevención y el control de infecciones (PCI) en el hospital indonesio y en algunos centros de atención médica (en el norte de la Franja de Gaza). También llevamos a cabo actividades similares (además de las regulares) en el hospital de Al Awda. En la Ribera Occidental, los equipos de MSF adaptaron las actividades para mantener el apoyo psicológico por teléfono a la población necesitada. En el distrito de Hebrón, el equipo habilitó un servicio de línea directa para proporcionar asesoramiento remoto en apoyo a algunas de las personas más afectadas por el brote de COVID-19, como los pacientes y sus familias, y el personal médico. Mientras tanto, el equipo distribuye kits de higiene a los hogares afectados y realiza actividades de promoción de la salud y de la salud mental en la comunidad. Aún en Hebrón, MSF ha estado colaborando con el sistema de salud local ofreciendo al personal del hospital asesoramiento técnico y capacitación práctica sobre equipos de protección personal, desechos infecciosos, procesos de limpieza, terapia con oxígeno y capacitación junto a la cama en los hospitales de Dura, así como en los hospitales de Alia y Al Muhtaseb, otros dos centros que reciben a pacientes con COVID-19.

  • Siria

    Noreste de Siria: como parte del equipo de trabajo humanitario de COVID-19 presidido por las autoridades sanitarias locales, MSF está colaborando en la coordinación de la respuesta a la COVID-19. MSF está trabajando junto a Kurdish Red Crescent proporcionando atención médica a las personas que son casos sospechosos y confirmados de COVID-19 en el único hospital especializado en COVID-19 de Washokani, en las afueras de la ciudad de Hasaka. Tanto las personas que reciben el alta como quienes pueden autoaislarse en su casa con una enfermedad leve reciben apoyo con materiales de higiene, educación para la salud, y con la identificación de personas vulnerables dentro de su vivienda. A los pacientes también se les ofrece asesoramiento sobre la autoprotección, y su estado de salud se revisa a intervalos regulares en un periodo de un mes; también hacemos un seguimiento de los contactos en sus casas. Hemos aumentado nuestro apoyo en la ciudad de Raqa con un enfoque en la protección de los trabajadores de atención médica, mejorando la PCI en los centros de atención primaria y secundaria de salud; mejorando el triaje y la atención de pacientes sospechosos que requieren atención hospitalaria mientras esperan los resultados de las pruebas; y compartiendo todas las lecciones aprendidas en nuestra respuesta en Washokani con las organizaciones sanitarias de Raqa. Las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) siguen siendo limitadas en la región, y hasta ahora no se han conseguido canales de suministro. Campamento Al-Hol: en el campo, nuestros equipos siguen haciéndoles seguimiento a las 1.900 personas que se han identificado como especialmente vulnerables a presentar síntomas graves si contraen COVID-19, y les ofrecemos apoyo según sus necesidades individuales. Muchas de estas personas tienen enfermedades no transmisibles, como diabetes, hipertensión, asma o afecciones cardíacas. El centro de tratamiento de COVID-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sigue proporcionando un nivel preocupante de calidad de la atención, y el personal de MSF le hace un seguimiento a cada paciente derivado por MSF. Hasta la fecha, no ha habido cantidades considerables de casos positivos de COVID en el campo.

    Noroeste de Siria: MSF sigue brindando atención a los pacientes con síntomas moderados a graves en el centro de tratamiento de COVID-19 de 30 camas del hospital nacional de Idlib. Nos encontramos en las últimas etapas de la inauguración de otro centro de aislamiento y tratamiento en la región. En los campos donde trabajamos en el noroeste de Siria, nuestros equipos siguen difundiendo mensajes de concienciación sobre COVID-19 y distribuyendo kits de higiene a las familias.

  • Yemen

    En Adén, MSF está brindando apoyo en el Hospital 22 de Mayo con donaciones de EPP y capacitación del personal médico sobre cómo manejar el triaje de casos sospechosos de COVID-19 y sobre las medidas de PCI. En Khamer (gobernación de Amran), nuestra unidad de tratamiento de COVID-19, que atiende a pacientes con infecciones respiratorias y casos sospechosos y moderados de COVID-19, sigue recibiendo a algunos pacientes. En Haydan (gobernación de Saada), redujimos la capacidad de la unidad de tratamiento de COVID-19 a dos camas, debido a que disminuyó la cantidad de admisiones. En la gobernación de Lahij, los equipos de MSF brindaron capacitación a los equipos médicos en el distrito de Yafa'a sobre cómo manejar el triaje, el aislamiento y las derivaciones de los pacientes con COVID-19. Las derivaciones se hacen a los centros de tratamiento de Lahij o Adén (en los casos graves) o a la casa (con observación) en los casos leves. En la gobernación de Abyan, MSF ha ofrecido capacitación para el personal de salud del centro de COVID-19, que abarcó triaje, diagnóstico, terapia médica, fisioterapia y atención de los casos graves en la unidad de cuidados intensivos (UCI). En el hospital de Abs y el hospital Al Ghomouri en la gobernación de Hajjah, MSF continúa con las actividades de detección y con las derivaciones de casos sospechosos de COVID-19. En la ciudad de Hajjah, MSF colabora en las derivaciones del hospital Al Ghomouri al centro de aislamiento Al Rahadi. A principios de septiembre, MSF traspasó su intervención en el hospital de Al Kuwait a la autoridad local de Saná, y donó suministros médicos al centro para mantener las actividades médicas en marcha por un mes más. A mediados de septiembre, MSF traspasó su intervención en el hospital de Sheikh Zayed a las autoridades locales. Para fines de septiembre, MSF había concluido su apoyo y traspasó las actividades en el centro de COVID-19 de Al Sahul en Ibb.

África

Panorama regional: hasta fines de octubre, se habían registrado un poco más de 37.000 muertes relacionadas con COVID-19 en África, mientras que, en comparación, el continente registró 380.000 muertes por malaria en 2018. En el Sahel, se ha confirmado que el pico de la temporada de malaria azotó con más intensidad y por más tiempo este año, en especial porque las lluvias comenzaron antes y fueron más fuertes en comparación con los años anteriores. En muchos países de la subregión, los programas nacionales de prevención se han visto afectados por las medidas de restricción impuestas para hacer frente a la pandemia de COVID-19. Las actividades masivas, como la distribución de mosquiteras o las campañas estacionales de prevención, a menudo se han retrasado.

  • Burkina Faso

    Desde fines de mayo, la evolución de los casos de COVID-19 en Burkina Faso mostró un pronóstico menos alarmante que el previsto. Entonces, MSF trasladó la administración del centro de tratamiento de COVID-19 en Uagadugu al Ministerio de Salud a fines de julio. Estamos haciendo un seguimiento de la situación epidemiológica en todo el país, debido a que son muchas las preocupaciones por la cantidad de personas desplazadas en las partes del norte, centro norte y este del país. Hemos adaptado el triaje y las medidas de prevención y control de infecciones en los centros de salud que apoyamos, creamos unidades de aislamiento y capacitamos al personal en prevención y administración de casos.

  • Camerún

    Mientras los estallidos de violencia siguen perturbando la vida en las regiones del noroeste, del sudoeste y del extremo norte, Camerún también se ha visto sumamente afectado por la pandemia de COVID-19. En las primeras etapas del brote, MSF implementó numerosas iniciativas en sus proyectos y brindó apoyo en la respuesta nacional en las regiones del centro, el extremo norte, el noroeste y el sudoeste. En los últimos seis meses, MSF ha dirigido capacitaciones para el personal de atención médica (incluido el del Ministerio de Salud) sobre las medidas de control y prevención de infecciones en nuestros proyectos y también en la capital comercial, Douala. Actualmente, la cantidad de pacientes a quienes se hospitaliza ha disminuido, pero aún hay regiones con acceso limitado a la atención médica, lo que hace que el nivel general de transmisión sea poco claro. En general, la respuesta de MSF a la COVID-19 en Camerún se ha suspendido, debido a que disminuyeron las admisiones hospitalarias. En Yaundé, el epicentro de COVID-19 del país, MSF atendió a pacientes con síntomas moderados en el hospital de Djoungolo. Entre el 25 de abril y el 31 de agosto de 2020, se ingresó a 328 pacientes en Djoungolo para que reciban tratamiento. MSF también rehabilitó el hospital y construyó cuatro edificios nuevos. MSF y Epicentre colaboraron con el Ministerio de Salud en la evaluación de pruebas de diagnóstico rápido. A fines de julio, también iniciamos actividades comunitarias en el distrito de Cité Verte, uno de los tres lugares más afectados en la región central. En el noroeste, MSF creó salas de aislamiento y tratamiento en Bamenda, y en el sudoeste, MSF restauró y equipó una unidad de aislamiento con capacidad para 20 camas en el hospital regional de Buea. Se ha ofrecido apoyo constante al hospital en términos de oxígeno y otros equipos de logística. También se construyó una unidad de aislamiento con capacidad para 38 camas en el hospital de distrito de Tiko. En Kumba, se construyó una unidad de aislamiento de 16 camas en el Hospital General Presbiteriano, donde MSF reclutó personal para gestionar casos. En las regiones noroeste y sudoeste, la promoción de la salud se ha reforzado en el ámbito de la comunidad, especialmente al apuntar a las personas afectadas y desplazadas por la violencia, a través de los trabajadores de salud y enfermeros de la comunidad, así como de mensajes de radio. En el extremo norte, creamos un circuito de triaje y aislamiento para casos de alerta en nueve centros de salud en la ciudad de Maroua y construimos una sala de aislamiento de ocho camas en el hospital distrital de Mora.

  • República Democrática del Congo

    En todos nuestros proyectos en la RDC, nuestros equipos están trabajando en la concienciación y la promoción de la salud, e implementan medidas de prevención como la provisión de mascarillas y estaciones de lavado de manos, la creación de áreas de triaje y aislamiento, así como la localización de contactos. El apoyo de MSF para la prevención y la atención por COVID-19 continúa en la capital, con cuatro centros sanitarios en la zona de salud de Limete. En Kivu Norte, nuestras actividades en Goma y Rutshuru se han adaptado para garantizar la continuidad de la atención a las víctimas de emergencias médicas, violencia sexual, desnutrición y VIH. En Mweso y Walikale, Kivu Norte, actualmente no tenemos pacientes con COVID-19 en los centros de salud ni en las instalaciones sanitarias con los que colaboramos. En Baraka, Kivu Sur, brindamos apoyo remoto a un centro de tratamiento de 20 camas (equipado con oxígeno) y estamos listos para colaborar con el Ministerio de Salud en Bukavu; además, seguimos colaborando con el comité sobre COVID-19 en el apoyo técnico y de vigilancia.

  • Eswatini

    Estamos brindando apoyo al Ministerio de Salud asistiendo con el control de infecciones y el triaje en los centros de salud. También formamos parte de grupos de asesoría técnica para el Ministerio de Salud y estamos implementando modelos ajustados de atención para pacientes con VIH, TB y enfermedades no transmisibles con el fin de reducir su riesgo de infección. Un equipo itinerante de MSF está proporcionando atención domiciliaria a pacientes con COVID-19, y todos los días, los equipos ofrecen educación para la salud en las comunidades.

  • Etiopía

    En la región de Gambella, en dos campos para refugiados sursudaneses (Kule y Tierkidi), MSF ha creado un centro de aislamiento de COVID-19 de 20 camas y otro con capacidad para 10 camas. En la ciudad de Gambella, un equipo brinda apoyo en el centro de triaje y aislamiento temporal de COVID-19 en el hospital de Gambella. Desde mayo, un equipo en Adis Abeba ha proporcionado apoyo en salud mental a más de 5.000 migrantes que regresaron principalmente de Arabia Saudí, Kuwait y el Líbano, y se encuentran en 3 centros de cuarentena por COVID-19 en la capital. MSF está colaborando con el personal médico y no médico del Ministerio de Salud que trabaja en los centros de cuarentena capacitándolos en las necesidades de salud mental de los migrantes. Nuestros equipos brindan apoyo a las autoridades sanitarias regionales en las distintas ubicaciones de proyectos en Amhara y la región somalí en sus centros de aislamiento y tratamiento, y con educación para la salud. También hemos estado trabajando en la preparación en todos nuestros proyectos implementando medidas de prevención y de higiene.

  • Kenia

    El país está viviendo un fuerte incremento en los casos de COVID-19, y está aumentando la cantidad de trabajadores de atención médica que se infectan. Actualmente, están amenazando con una huelga en todo el país. En la ciudad costera de Mombasa, MSF se está preparando para capacitar al personal del Ministerio de Salud que trabaja en dos nuevos centros que en este momento está creando el departamento de salud del condado. La capacitación se centrará en la prevención y el control de infecciones, la administración de casos y el apoyo en la promoción de la salud y otras actividades de participación comunitaria donde sea necesario. En la ciudad de Homa Bay, los centros de aislamiento del condado están cerrados o no están adecuadamente equipados para tratar síntomas y afecciones subyacentes en la cantidad cada vez mayor de pacientes. MSF está creando una unidad de alta dependencia (UAD) para COVID-19 en el hospital de derivación del condado, con el fin de manejar casos moderados a graves de COVID-19. Algunos de estos pacientes vienen de las salas para pacientes adultos hospitalizados en las que ya colaboramos como parte de nuestras actividades regulares. La UAD se suma a nuestro apoyo continuo para la detección y la administración de casos sospechosos de COVID-19 en el hospital de derivación.

  • Liberia

    MSF está llevando a cabo actividades permanentes de concienciación sobre las medidas de prevención en las comunidades de Monrovia y sus alrededores.

  • Malaui

    En los distritos de Neno, Dedza y Nsanje, nuestro proyecto de trabajadoras sexuales (TS) proporciona información sobre el COVID-19 y medidas para prevenir la transmisión del COVID-19 entre las TS y en la comunidad. Nuestros equipos han a cabo una sensibilización comunitaria con mensajes de salud adaptados a TS sobre COVID-19, así como la instalación de puntos de lavado de manos en zonas clave. Hemos brindado asistencia técnica y directa para garantizar un flujo efectivo de pacientes con COVID-19 en las instalaciones de salud y el IPC. Nuestro Centro de Salud de Zalewa continúa evaluando a los pacientes para detectar síntomas de COVID-19. El proyecto Enfermedad VIH Avanzada (EVA) de MSF brinda apoyo diario directo al flujo de pacientes de COVID-19 en el Hospital del Distrito de Nsanje (HDN), que incluye detección y triaje, promoción de la salud y medidas de PCI. Continuamos brindando soporte técnico a la sala de aislamiento de manejo de casos IPD COVID-19 de 19 camas administrada por el Ministerio de Salud en el HDN. También llevamos a cabo actividades de promoción de la salud COVID-19 y hemos instalado estaciones de lavado de manos en los centros de salud del distrito.

  • Mozambique

    En áreas donde ya trabajamos estamos brindando apoyo al Ministerio de Salud. En Maputo, apoyamos al principal hospital de referencia de COVID-19, Polana Caniço. En Pemba, ayudamos a las autoridades de salud locales a instalar dos centros de aislamiento, 18 de Outubro (30 camas) y Decimo Congresso (100 camas) y estamos brindando promoción de la salud en dos centros de desplazados internos en Metuge. En Beira, asistimos en la instalación de dos centros de aislamiento, 24 de Julho (100 camas) y Marazul (33 camas) y brindamos apoyo para el seguimiento de pacientes de VIH con COVID-19 en la unidad de aislamiento de emergencia del hospital principal. También estamos brindando ayuda en el flujo de pacientes y la clasificación casos sospechosos de COVID-19 en cuatro centros de salud. Además, participamos en las reuniones de coordinación y grupos técnicos del COVID-19 del Gobierno de Mozambique brindando asesoría para la conformación de la respuesta en el país y facilitando el acceso a las actualizaciones de los protocolos para COVID-19.

  • Níger

    MSF ha cedido al Ministerio de Salud el centro de tratamiento de COVID-19 construido en Niamey, el epicentro del virus en el país. En Zinder, la segunda ciudad afectada por el coronavirus en Níger, las actividades de concienciación y de PCI en apoyo a los centros sanitarios también se están traspasando a las autoridades de distrito. La COVID-19 permanece activo en Niamey y Agadez. MSF continúa con la vigilancia epidemiológica y la concienciación comunitaria en las ciudades de Niamey, Zinder, Diffa, Tillabéri y Agadez.

  • Nigeria

    Seguimos apoyando la promoción de la salud y ofreciéndoles a las autoridades locales, los hospitales y los centros de atención médica apoyo técnico, capacitación para el personal y PCI en todos nuestros proyectos. Además, en el estado de Borno, colaboramos con el centro de aislamiento de COVID-19 del Ministerio de Salud en la capital del estado, Maiduguri, con capacitación y PCI, incluida la administración de la lavandería. Nuestros equipos han preparado cuatro camas en Gwoza y Pulka, en caso de que se necesiten centros de aislamiento. En el estado de Ebonyi, estamos colaborando con el Ministerio de Salud y los centros para el control y la prevención de enfermedades de Nigeria en las pruebas, en el primer centro de evaluación de COVID-19 del estado, y estamos brindando apoyo a un centro de 25 camas del Ministerio de Salud en el tratamiento de la COVID-19. En Sokoto apoyamos al Ministerio de Salud para renovar un centro de aislamiento y tratamiento de 32 camas. Junto con las autoridades locales, hemos ayudado para llevar a cabo una campaña de concienciación comunitaria a gran escala sobre COVID-19, con la que llegamos a 370 asentamientos. Hemos apoyado a las comunidades en la promoción de la salud, además de instalar puntos de agua y distribuir jabón y productos de higiene a las comunidades desplazadas en Benue y Zamfara. En el estado de Kano, hemos colaborado en la atención primaria de salud, en respuesta al cierre de los centros de atención médica por COVID-19 desde julio. Hemos atendido más de 10.000 consultas en dos centros de atención primaria de salud. Hacemos un seguimiento de las afecciones que podrían hacer que los pacientes sean más vulnerables a la COVID-19, como la hipertensión, las enfermedades cardíacas, la diabetes y las enfermedades respiratorias. En octubre, casi el 65% de todas las consultas fueron por malaria.

  • Senegal

    En Dakar apoyamos actividades en el distrito de Guediawaye (suburbio norte de la región de Dakar), con un enfoque especial en el apoyo/análisis de la vigilancia comunitaria, la participación comunitaria, la mejora de los estándares de IPC, la continuidad de la atención y, desde el cambio de la estrategia nacional, sobre atención domiciliaria para casos leves de COVID-19. Además, continuamos nuestro trabajo en el Hospital de Dalal Jamm donde apoyamos la gestión de casos de casos moderados y graves.

  • Sierra Leona

    MSF formamos parte de los pilares de vigilancia y gestión de casos en el Centro de Operaciones de Emergencia (EOC) nacional y en los EOC a nivel de distrito en los distritos de Kenema, Tonkolili y Bombali. Desde julio, trabajamos con 10 trabajadores comunitarios de salud del barrio pobre de Thompson Bay de la capital, Freetown, entregando mensajes de prevención de COVID-19 en toda el área del barrio. En los próximos meses distribuiremos entro ocho y 15 estaciones de lavado de manos, con jabón, que situaremos en lugares estratégicos y comunicaremos mensajes específicos sobre malaria, neumonía y diarrea. También estamos trabajando con los trabajadores comunitarios de salud para identificar a las familias más pobres del barrio y proporcionarles un pequeño kit de higiene de jabón y cubos con grifo y balde, y máscaras para los adultos. Los trabajadores comunitarios han distribuido grandes pancartas de COVID-19 y también han colocado carteles sobre la distancia física, cómo usar una máscara e higiene de manos. También donamos 700 carteles pequeños al equipo de gestión de salud del distrito de Freetown para distribuirlos en otras áreas de barrios pobres y áreas clave dentro de Freetown. Además de remodelar una instalación gubernamental en las afueras de Freetown para convertirla en un centro de 120 camas para pacientes con COVID-19, el equipo llevó a cabo capacitación en equipos de protección para unos 140 trabajadores. La unidad de aislamiento de Fiebre de Lassa en el hospital gubernamental de Kenema ha sido reconvertida en un centro de tratamiento COVID-19 con una capacidad inicial de 25 camas.

  • Somalia y Somalilandia

    Hay muchos estigmas en torno al COVID-19, por lo que las personas que se sienten mal se resisten a acudir a los centros de salud por miedo a ser discriminadas. La capacidad de diagnóstico también es extremadamente baja debido a la escasez de kits de pruebas y a la falta de fondos. En Somalilandia, capacitamos a los miembros de los equipos de respuesta rápida a emergencias del Ministerio de Salud en la prevención del COVID-19. Debido a las medidas de control y prevención de infecciones implementadas para prevenir la propagación de la infección, los programas regulares se ven afectados, como los programas de vacunación y nutrición de rutina.

  • Sudáfrica

    Todas las actividades de MSF ahora son normales, aunque el periodo de desastre nacional continúa. Los viajes internacionales a través de las fronteras terrestres siguen interrumpidos hasta que se ultimen los acuerdos con los estados vecinos. Todos los pasajeros de viajes aéreos internacionales de un país que esté identificado por tener una tasa alta de infección y transmisión de COVID-19 pueden, hasta ahora, viajar a Sudáfrica únicamente por motivos comerciales. Hasta mediados de octubre, Sudáfrica había llegado a casi 700.000 casos confirmados de COVID-19, con más de 18.000 muertes relacionadas al COVID-19.

  • Sudán del Sur

    Debido a que la COVID-19 está resultando ser menos perjudicial en Sudán del Sur de lo que se temió al principio, la mayor parte de la respuesta humanitaria está saliendo de la fase de emergencia. En vista de este cambio, el proyecto de MSF en la capital, Yuba, está realizando una revisión estratégica de sus actividades y el camino por tomar en 2021. Por el momento, seguimos colaborando con el Ministerio de Salud en el hospital de enseñanza de Yuba con medidas de agua y saneamiento, donaciones y capacitación sobre PCI. También seguimos brindando apoyo al Laboratorio Nacional de Salud Pública (NPHL) —el principal centro de pruebas del país— con un supervisor de laboratorios de MSF. MSF también está colaborando con el Ministerio de Salud para aumentar la capacidad de diagnóstico en otras áreas, debido a que el 99% de la capacidad de diagnóstico en el NPHL está dedicada a pruebas de detección para viajes. Fuera de Yuba, en todo el país hay 23 centros con capacidad para realizar pruebas de COVID-19; 3 de estos están en establecimientos de MSF en los Centros de Protección de Civiles (PoC) en Bentiu y Malakal, y tenemos pensado contar con capacidad de diagnóstico en otro centro de MSF en Lankien. Además, en todos los proyecto del país, seguimos aislando y atendiendo a pacientes con diagnóstico sospechoso o confirmado de COVID-19, aunque las cantidades de pacientes confirmados siguen siendo bajas. También seguimos apoyando e implementando medidas de prevención, que incluyen la detección y el refuerzo de la PCI, la concienciación, la promoción de la salud y la capacitación.

  • Sudán

    Estamos colaborando con los tres hospitales principales de Jartum para fortalecer el sistema de detección y triaje, mediante la ampliación de la zona de aislamiento de uno de los hospitales. El objetivo es proteger o reanudar los servicios vitales y restablecer la confianza entre los trabajadores de salud. Los equipos de MSF están colaborando con capacitaciones, el refuerzo de las medidas de prevención y control de infecciones (PCI) y donaciones semanales de equipo de protección personal (EPP). También capacitamos al personal de 10 centros de atención primaria de salud, donamos artículos para PCI y brindamos apoyo técnico en el sitio, que continúa en distintos centros en Jartum. En agosto, nuestros equipos inauguraron un centro de tratamiento temporal de COVID-19 en el hospital de enseñanza de Omdurman en Jartum, en colaboración con el hospital y el Ministerio de Salud, ofreciendo atención médica a los pacientes con síntomas moderados a graves de COVID-19. La cantidad de pacientes ha disminuido considerablemente en las últimas semanas, y tenemos pensado ceder el centro al Ministerio de Salud para fines de octubre. También estamos colaborando con el Ministerio de Salud para manejar centros de aislamiento en los estados de Darfur Este y Kordofán del Sur.

  • Tanzania

    MSF es el único proveedor de atención médica en el campo de refugiados de Nduta, que alberga a aproximadamente 70.000 refugiados burundeses. Más de 250 miembros del personal de MSF han recibido capacitación sobre las medidas de preparación y respuesta ante la COVID-19 para responder a un posible brote, y nuestros equipos siguen organizando ejercicios de simulación para mantener la capacidad de respuesta rápida. Seguimos contando con estructuras para el triaje en los 4 puestos de salud que incluyen 100 camas en el hospital principal. Nuestros educadores de salud comunitaria en el campo de Nduta periódicamente conciencian y educan a la comunidad sobre la higiene y las mejores prácticas de salud. También seguimos con los controles de temperatura en el triaje de la entrada principal del campo y mantenemos puntos para el lavado de manos.

  • Uganda

    Nuestros equipos han ayudado con las medidas logísticas e higiénicas en 3 unidades de aislamiento del Ministerio de Salud en Arua y Kasese. Estamos sensibilizando en las comunidades, en las que distribuimos máscaras a los pacientes y al personal de las estructuras de salud apoyadas por MSF, así como equipos de protección al personal médico que trabaja con pacientes con COVID-19. En el distrito de Adjumani, en el norte, uno de nuestros equipos intervino para mejorar las condiciones de vida en un centro de tránsito utilizado para poner en cuarentena y hacer pruebas a los refugiados, donde las condiciones eran especialmente malas.

  • Zimbabue

    Los casos de COVID-19 en Zimbabue están aumentando lentamente, aunque la cantidad total de casos se ha mantenido relativamente baja. Las operaciones de MSF permanecen en alerta máxima para ofrecer apoyo en caso de que cambie la situación, especialmente ahora que se relajaron las restricciones con respecto a los viajes (dentro del país y entre países). Nuestro equipo WASH sigue colaborando en las actividades comunitarias para la prevención de la COVID-19, como la distribución de mascarillas y jabón, acceso al agua, promoción de la salud y concienciación. En Harare, estamos brindando apoyo con la PCI, la vigilancia epidemiológica, la localización de contactos y las actividades de laboratorio, así como con la detección, la recolección de muestras y el transporte seguro de personas con resultados positivos de COVID-19. En Beitbridge, MSF está ofreciendo apoyo en la detección de la COVID-19, la recolección de muestras para las pruebas y la prestación de servicios de atención médica no relacionados con COVID-19 y promoción de la salud.

Asia

  • Afganistán

  • Debido al aumento en la cantidad de personas graves con COVID-19 en Herat, el centro de COVID-19 de MSF en Gazer Gah, Herat —que había estado en situación de espera desde septiembre— se está reactivando, ya que el centro del Ministerio de Salud Pública en Shaydayee no puede responder a las crecientes necesidades. MSF continúa dirigiendo la unidad de triaje de COVID-19 en el hospital regional de Herat, el principal hospital de derivación en la región occidental de Afganistán. Se está examinando a aproximadamente 10.000 pacientes por semana; si muestran síntomas, los pacientes son derivados a centros de COVID-19. En Lashkar Gah, MSF sigue brindando apoyo al hospital Malika Suraya, el principal centro especializado en COVID-19 en Helmand. En el hospital de Boost, las camas para pacientes hospitalizados con enfermedades concomitantes de la COVID-19 se reducirán a 30 camas, considerando la poca cantidad de personas con COVID-19 en la provincia de Helmand. En Kandahar, el equipo está colaborando con el centro de tuberculosis (TB) provincial y el centro de tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR) de MSF, y las unidades de aislamiento se mantienen en funcionamiento para los pacientes con TB-DR que tienen diagnóstico positivo o sospechoso de COVID-19. Tras un fuerte aumento en la cantidad de pacientes con COVID-19 a fines de octubre, MSF organizó una capacitación de actualización sobre COVID-19 para el personal médico del Ministerio de Salud de Kandahar. En Kunduz, se han suspendido temporalmente las actividades de la clínica de cuidado de heridas, al igual que las actividades de MSF en la pequeña clínica de estabilización en el distrito de Chardara, en el oeste de la ciudad. Organizamos una capacitación sobre PCI para el hospital regional y los centros especializados en COVID para garantizar una mayor protección del personal médico y de apoyo; además, donamos materiales de PCI al hospital regional. La construcción del centro traumatológico se reanudó en septiembre. En los últimos meses, el proyecto en Jost ha estado trabajando para adaptarse a la “nueva normalidad” y revirtió algunas de las medidas estrictas que se implementaron durante la primera ola de COVID-19. Las actividades de planificación familiar se han reanudado, se está trabajando para permitir a los cuidadores que vuelvan al hospital (con medidas adaptadas) y las listas de personal han vuelto a la normalidad. Desde principios de noviembre, tenemos capacidad de pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en el sitio con una máquina pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) GenXpert; las pruebas rápidas de antígenos estarán disponibles en poco tiempo.

  • Bangladesh

    MSF ha creado salas de aislamiento en todos nuestros centros médicos en Cox’s Bazar y está preparando dos centros de tratamiento especializados. Actualmente, nuestros equipos están atendiendo a varios pacientes con COVID-19; también están controlando a pacientes que se sospecha que tienen COVID-19. En este momento, nos estamos centrando en atender a todos nuestros pacientes y asegurarnos de que podemos ofrecer la mejor calidad de atención posible para el COVID-19 y otros problemas médicos, además de seguir trabajando junto con las autoridades bangladesíes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros agentes de salud para limitar la propagación del virus. Nuestros equipos también están realizando actividades de promoción de la salud en los campamentos. En el barrio marginal urbano de Kamrangirchar, MSF ha reducido las actividades habituales para concentrar los recursos en nuestra clínica principal, donde continuamos proporcionando servicios de salud sexual y reproductiva, de volencia sexual basada en el género (VSG) y de promoción de la salud para el COVID-19. También estamos brindando apoyo a los centros de salud locales con capacitación en PCI.

  • India

    En el proyecto de COVID-19 en Patna, se están reorientando las actividades debido a la poca cantidad de pacientes que se presentan en nuestro centro y en los centros gubernamentales en el estado de Bihar. El proyecto hará una transición de la atención basada en el servicio de hospitalización a la realización de actividades de promoción de la salud, salud mental y primeros auxilios psicológicos centradas en los trabajadores de atención médica del frente de combate en los hospitales gubernamentales de todo el estado. En Bombay, MSF continúa ampliando la capacitación en COVID-19 entre el personal de nuestros proyectos de TB-DR/VIH, endTB y COVID-19, y ha establecido medidas de PCI en todos sus lugares de trabajo. También estamos realizando pruebas de detección de COVID-19 a las personas con TB-DR y VIH en nuestra clínica privada independiente, el centro de ensayos clínicos endTB y en un servicio de consultas externas coadministrado con el programa nacional de TB. MSF está colaborando en el tratamiento de personas con COVID-19 moderado con máquinas de oxígeno de alto flujo en un centro del Ministerio de Salud de 1.100 camas. Estamos llevando a cabo actividades de promoción de la salud en los barrios marginales, distribuyendo mascarillas de tela y jabón para lavarse las manos a grupos vulnerables de alto riesgo como pacientes con TB/TB-DR, personas que toman antirretrovirales (ARV) y vendedores ambulantes. MSF también está realizando actividades de WASH y desinfección en 20 baños comunitarios en un barrio marginal que es un foco activo de propagación en el sector M-East de Bombay. Se ha reanudado el asesoramiento en los centros en Cachemira. El asesoramiento telefónico continúa con mejoras en la aceptación de los servicios, principalmente para seguimientos y consultas nuevas derivadas por psiquiatras. Los resultados de una evaluación de las necesidades médicas y humanitarias en Cachemira mostraron una necesidad creciente de servicios de asesoramiento y concienciación sobre salud mental. No se encontraron necesidades específicas relacionadas con la COVID-19 durante la evaluación. Una nueva intervención para la detección de COVID-19 y TB en personas sin hogar en el noreste de Delhi, y su derivación para pruebas y tratamientos, ha estado en curso durante los últimos tres meses y concluirá a fines de este año.

  • Indonesia

    Los equipos de MSF han continuado con sus talleres, la capacitación y las sesiones de educación para la salud en relación con la COVID-19 para los trabajadores de salud de la comunidad y las comunidades asistidas en las provincias de Banten y Yakarta. Hasta octubre de 2020, el equipo de MSF en Banten dirigió dos sesiones de capacitación sobre PCI y localización de contactos, y un total de 10.400 sesiones de promoción de la salud, con la participación de 68.000 personas. En Yakarta, MSF realizó 70 sesiones de educación para la salud y 3 sesiones de capacitación para capacitadores. También incorporamos un componente psicosocial centrado en los trabajadores de atención médica y grupos de dirigentes.

  • Kirguistán

    MSF está colaborando con las autoridades sanitarias regionales de las provincias de Batken y Chuy en la provisión de atención domiciliaria a pacientes con COVID-19 moderado y leve, para evitar que los hospitales se vean abrumados. Nuestros equipos también están brindando apoyo en los centros de salud en el raión (distrito) de Kadamjay para reforzar las medidas de preparación ante la COVID-19, al mismo tiempo que ofrecen asesoramiento técnico, proporcionan asistencia logística y apoyan las iniciativas de promoción de la salud, además de ayudar con la vigilancia epidemiológica a través de la recopilación de datos. Recientemente, MSF distribuyó 10.000 mascarillas reutilizables de origen local a niños en edad escolar de 87 escuelas del raión de Kadamjay. Gracias a la organización junto con el Ministerio de Educación, más de 5.000 niños recibieron 2 mascarillas cada uno. Los equipos de MSF también organizaron un seminario web en octubre para que los maestros de la escuela primaria concienciaran sobre la COVID-19. Con esta capacitación, los maestros ahora se pueden asegurar de que se implementen las medidas adecuadas de prevención de infecciones en las escuelas, que esté garantizada la ventilación en las aulas y que se informe a los alumnos sobre el uso correcto de las mascarillas y las medidas apropiadas de distanciamiento físico.

  • Malasia

    En Penang, estamos ofreciendo educación sanitaria sobre COVID-19 en distintos idiomas, incluidos el rohingya y el birmano, y traducciones en los hospitales. En función de los comentarios de la comunidad, MSF ha iniciado una campaña de promoción de la salud de COVID-19 con R-vision, una red de noticias rohingya en línea. Nuestra defensa se ha centrado en una respuesta más inclusiva frente al COVID-19 y le pedimos al gobierno que deje de atacar a los migrantes y refugiados en las redadas de inmigración, lo que podría aumentar el riesgo de una mayor propagación del COVID-19 en los centros de detención.

  • Myanmar

    La página de Facebook de MSF Myanmar ha comenzado a difundir mensajes de promoción de la salud y prevención del COVID-19.

  • Pakistán

    En Balochistán, MSF sigue colaborando en la sala de aislamiento del Ministerio de Salud de 32 camas para COVID-19 en el nuevo hospital DHQ Killa Abdullah en Chaman con la prevención y el control de infecciones (PCI), el manejo de residuos, la provisión de equipos de protección personal (EPP) para el personal médico y paramédico, y el suministro de agua y electricidad las 24 horas del día, los 7 días de la semana. El equipo examina diariamente a unas 250 personas que acuden a los servicios ambulatorios del Ministerio de Salud y hace derivaciones de los pacientes gravemente enfermos y entregas de muestras de COVID-19 a Quetta. Al principio, el apoyo de MSF estaba planificado para tres meses, pero se extendió después de un aumento en la cantidad de casos. En Karachi, iniciamos nuevas actividades digitales de promoción de la salud en la comunidad de la colonia Machar para derribar mitos y aumentar la conciencia. También donamos EPP a las autoridades sanitarias de distrito en Karachi y Timergara para ayudarlas a enfrentar la segunda ola de COVID-19. Seguimos llevando a cabo amplias actividades de concienciación sobre las formas en que las personas pueden protegerse y evitar la propagación del virus, y tenemos implementadas medidas de protección de COVID-19 y áreas de aislamiento en la mayoría de los centros en los que colaboramos en todo Pakistán.

  • Filipinas

    En Manila, la capital de las Filipinas, el equipo brinda apoyo a los trabajadores de salud que realizan actividades de localización de contactos y prevención de la COVID-19 en el ámbito de la comunidad. En tres centros de salud diferentes que ofrecen atención a pacientes con COVID-19, el equipo ayuda a armar tiendas de campaña para el triaje, procura mejorar la PCI y les proporciona EPP a los trabajadores de salud. Desde principios de julio, los equipos de MSF han distribuido kits de cuarentena, incluidos los materiales de higiene, a más de 1.300 pacientes con COVID-19 y a sus contactos estrechos. En junio, comenzamos a colaborar en la sala de COVID-19 y en el laboratorio del hospital San Lázaro, en Manila, con recursos humanos, EPP, equipo biomédico y servicios de farmacia, en previsión de un aumento de los casos. El equipo médico de MSF comenzó a ofrecer atención a pacientes en la sala de COVID-19 en julio. Después de la disminución en las admisiones en la sala de COVID-19, concluimos la colaboración con el hospital San Lázaro a fines de octubre de 2020. En Marawi, el equipo controla la vigilancia de COVID-19 y la localización de contactos, y apoya la promoción de la salud en un centro de cuarentena.

  • Tayikistán

    Priorizamos la continuidad de la atención de calidad en los servicios esenciales para niños y adultos con tuberculosis (TB), en colaboración con el Ministerio de Salud y Protección Social de la Población (MoHSPP) a través de programas de MSF existentes que se centran en el diagnóstico, el tratamiento y la localización de contactos. Nuestro equipo evaluó el dispensario de TB del Centro Republicano en la capital, Dusambé. El objetivo es crear un nuevo enfoque de triaje para reducir el riesgo de transmisión de COVID-19 entre los pacientes y el personal. La propuesta ha sido analizada y aprobada por el Programa Nacional de Tuberculosis (NTP). Es la primera vez que se prueba un enfoque de este tipo en el país. Hemos creado un cuestionario para pacientes para ayudar con el triaje, construimos un área de espera al aire libre y mejoramos el flujo de pacientes en el dispensario. Después de una fase piloto de dos semanas del nuevo sistema de triaje, identificamos las principales dificultades prácticas y actualmente estamos revisando ideas para mejorar aún más la implementación y el flujo. Se han construido otras dos áreas de espera al aire libre en los centros de TB en Rudaki y Vahdat, y el equipo comenzará a implementar el nuevo sistema una vez que la actividad esté totalmente en marcha en Dusambé.

  • Uzbekistán

    Continuamos apoyando las medidas de PCI en el sistema de atención primaria de salud, y además se ofreció capacitación sobre las medidas de PCI al personal en los centros de tratamiento de COVID-19. Además, coordinamos con el Ministerio de Salud en cuanto al tratamiento de pacientes coinfectados con COVID-19 y TB. Se han desarrollado procedimientos operativos estándar aprobados por el Ministerio de Salud, que se distribuyeron a todos los centros médicos.

América

  • Brasil

    En San Pablo, MSF comenzó a ofrecer cuidados paliativos en el hospital Tide Setúbal, en las afueras de la ciudad. El personal tanto del Ministerio de Salud como de MSF participa del proyecto. Comenzamos con la operación de una sala de 4 camas, con una ocupación del 50%. MSF finalizó sus actividades en la unidad de cuidados intensivos (UCI) en el mismo hospital el 6 de octubre. En el estado de Amazonas, hay un equipo exploratorio que está evaluando la situación en áreas más remotas después de un aumento reciente en los casos que podría indicar una segunda ola de la enfermedad. En el estado de Mato Grosso del Sur, nuestro equipo en Amambai ha estado dirigiendo capacitaciones sobre PCI mientras esperan una autorización de las autoridades federales para trabajar en territorios indígenas. El proyecto de salud indígena en la ciudad de Aquidauana, también en Mato Grosso del Sur, finalizó el 12 de octubre. El proyecto en la prisión de Corumbá finalizó a fines de octubre.

  • Bolivia

    Un equipo evaluó las necesidades en la región de Beni, una zona rural de la cuenca del Amazonas en el noreste del país. Nuestras actividades se centraron en la capacitación sobre las medidas de PCI y la capacitación médica en seis centros de COVID-19 que cubrían cinco municipios. MSF también donó EPP y medicamentos.

  • Colombia

    Desde MSF estamos trabajando en estrecha colaboración con las autoridades sanitarias de Norte de Santander y Tumaco para apoyar la respuesta local. Actualmente estamos participando en el triaje ambulatorio y apoyando el área de pacientes con síntomas respiratorios en el hospital de Tibú, así como en el seguimiento de pacientes con enfermedades crónicas y manteniendo actividades de salud sexual y reproductiva con poblaciones venezolanas y colombianas sin acceso a la atención médica. Estas actividades incluyen un enfoque en la violencia sexual y la interrupción del embarazo. En Tumaco estamos llevando a cabo actividades médicas y de salud mental en los dos hospitales públicos de la ciudad. En todas estas zonas también estamos enfocando gran parte de nuestros esfuerzos en actividades de promoción y prevención en pueblos, aldeas y barrios a través de diferentes estrategias comunitarias y de los medios de comunicación. Desde el inicio de la pandemia en Colombia nuestros equipos han continuado ayudando a personas afectadas por el conflicto. En Norte de Santander hemos brindado apoyo urgente de salud mental a las familias de las víctimas de masacres. En la región del Pacífico de Nariño, nuestros equipos de salud móviles se han adentrado en zonas de conflicto para brindar asistencia médica a los pobladores aislados por la violencia en curso entre grupos armados. Como parte de nuestra respuesta al COVID-19 hemos desplegado un pequeño equipo técnico, el Flying COVID Team, que ha estado apoyando a los hospitales locales en Atlántico, una de las regiones más afectadas por el COVID-19. El trabajo del equipo, que ahora apoya al Hospital Erasmo Meoz de Cúcuta, se ha centrado en la evaluación rápida, la formación técnica, la atención de salud mental para el personal de salud y las donaciones de medicamentos y suministros para ayudar a las instalaciones de salud a mantener seguros los servicios de COVID-19 en el pico de la epidemia.

  • El Salvador

    Hemos reforzado nuestros servicios de ambulancias en zonas de difícil acceso por la violencia, con el fin de aliviar la carga de trabajo del sistema de urgencias que se dedica al transporte de pacientes de COVID-19. Continuamos con clínicas móviles en las comunidades de San Salvador y Soyapango afectadas por la violencia. También reanudamos las actividades de promoción de la salud con líderes comunitarios y comités de salud. Tras la reapertura de las unidades de salud, hemos facilitado el acceso del personal del Ministerio de Salud a las comunidades de San Salvador y Soyapango para realizar campañas de vacunación infantil. Durante la emergencia del COVID-19, trabajamos en la atención de salud mental en centros de aislamiento dedicados exclusivamente a personas deportadas (de México y Estados Unidos). Además, hemos donado equipos de protección personal a instituciones y contrapartes y suministros de higiene a las comunidades de San Salvador y Soyapango.

  • Honduras

    En Tegucigalpa, MSF ha iniciado actividades médicas en un centro adaptado para pacientes graves con COVID-19 con el objetivo de ayudar al sistema de salud metropolitano y evitar el desborde de los hospitales. Esto incluyó actividades de salud mental, trabajo social y promoción de la salud. Las actividades concluyeron el 12 de octubre, y MSF atendió a 139 pacientes. MSF ha creado una línea telefónica de salud mental para sobrevivientes de violencia y violencia sexual. Los psicólogos han registrado un aumento de las consultas de salud mental. MSF administra un centro de salud en un barrio de las afueras de Tegucigalpa. Este aún sigue funcionando y está preparado para detectar casos de COVID-19.

  • México

    En Reynosa y Matamoros, MSF atendió a pacientes con síntomas leves a graves en dos centros de COVID-19 instalados en los campus de la universidad estatal en cada ciudad. Ambos centros tenían espacio para 20 pacientes graves que necesitaban oxígeno concentrado y tenían áreas de aislamiento para pacientes con síntomas leves y diagnóstico sospechoso que no tienen un lugar donde aislarse. Estos pacientes eran migrantes, retornados, personas sin hogar o personas que no tenían espacio suficiente en su casa para aislarse de su familia. Los centros habían establecido un sistema integral de atención médica mediante el que los pacientes recibían servicios de atención médica y psicosocial. Las actividades en ambos centros finalizaron el 1 de octubre. Atendimos a un total de 194 pacientes. También a lo largo de la frontera norte, MSF continúa evaluando e implementando medidas de PCI en los refugios para migrantes en los que se están aislando más de 200 personas en Nuevo Laredo. Se proporciona atención primaria de salud y apoyo psicosocial a los residentes del refugio, al personal y también, a veces, a miembros de las comunidades de los alrededores. MSF está supervisando el flujo constante de mexicanos repatriados por las autoridades estadounidenses y los migrantes no mexicanos deportados. MSF está trabajando con las autoridades sanitarias locales de Nuevo Laredo para proporcionar una respuesta adecuada ante la COVID-19 a los grupos de migrantes. En Coatzacoalcos, los equipos de MSF reanudaron el proyecto de la clínica móvil, en el que un médico, un enfermero, un psicólogo y un trabajador social asisten a los migrantes que están en los refugios. El equipo de MSF también ofrece atención médica a los migrantes en Tierra Blanca, Oluta e Higueras, para evaluar la cantidad de migrantes que atraviesan estas zonas. En la ciudad de Tenosique (Tabasco), sobre la frontera sur, MSF sigue ofreciendo atención primaria de salud integral (apoyo médico y psicológico) a los migrantes del refugio La 72 y fuera del refugio. Un equipo de MSF ayudó en el refugio La 72 a implementar protocolos para la PCI y a prepararse para cuando se informe un caso de COVID-19 dentro del refugio. En la Ciudad de México, el CAI, un centro especializado dirigido por MSF para víctimas de tortura y violencia extrema, sigue recibiendo a pacientes nuevos derivados por las organizaciones con las que trabaja MSF en la Ciudad de México y en todo México, además de los pacientes que ya estaba atendiendo el proyecto antes del aislamiento por COVID-19. MSF evaluó e implementó medidas de PCI y atención psicosocial en 15 refugios para migrantes de la Ciudad de México y en otro en el estado de México. Se ha formado un equipo multidisciplinario de intervención por COVID-19 (promotor de salud, psicólogo, logista, administrador de WATSAN y de PCI) para ofrecer apoyo técnico, capacitación e incidencia política en la toma de decisiones sobre la prevención y el control de la COVID-19 en refugios para migrantes a lo largo de la ruta migratoria mexicana. Este equipo también proporcionará apoyo psicosocial a migrantes y a los miembros del personal con diagnóstico sospechoso o confirmado de COVID-19 (o que haya estado en contacto con ellos). Estas visitas a los refugios comenzaron en el sur del país en refugios de las ciudades de Oaxaca, Ixtepec y Tuxtepec en el estado de Oaxaca, así como en los municipios de Tapachula y Comalapa en Chiapas. En Guerrero, el equipo reanudó sus actividades en julio, en las clínicas móviles en comunidades afectadas por situaciones de violencia y dificultades para acceder a los servicios de salud, en las regiones del Centro, el Norte, Costa Grande y Tierra Caliente. Se ha habilitado una línea directa y un número de WhatsApp para que los psicólogos de MSF brinden atención psicológica de forma remota a migrantes y refugiados en todo el país, y a las personas aisladas por la violencia en Guerrero.

  • Venezuela

    El plan de respuesta de MSF incluye asistir con suministros médicos y contratación de personal, y fortalecer el triaje, el diagnóstico, el tratamiento, el control de infecciones y los servicios del sistema perihospitalario en los proyectos en Amazonas, Anzoátegui, Bolívar, Sucre, Táchira y Caracas. En Caracas, las actividades de COVID-19 se realizarán en el Hospital Pérez de León II de Petare (Miranda), donde los equipos rehabilitaron la infraestructura, adecuaron el flujo de pacientes, establecieron medidas de PCI y capacitaron al personal para recibir pacientes con COVID-19 para hospitalización y atención en UCI. MSF también está apoyando la contratación de personal, el tratamiento y los servicios del sistema perihospitalario en el Hospital Vargas de Caracas.

El detalle de actividades de cada país está actualizado a Noviembre de 2020.

La situación cambiante frente a la pandemia del coronavirus COVID-19 hace que nuestros proyectos evolucionen con agilidad, por lo que este mapa refleja la mayoría de nuestras actividades actualmente en curso, pero no es un registro exhaustivo de la totalidad de nuestras intervenciones pasadas en respuesta al COVID-19.

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