Back to top

Médicos Sin Fronteras en Siria

El séptimo año de conflicto en Siria trajo consigo nuevos episodios de violencia extrema. Millones de personas siguen necesitando desesperadamente ayuda humanitaria.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Siria.
Gastos:  
52,2 M €
Personal sobre el terreno: 
773
Médicos sin fronteras trabajó por primera vez en: 
2009
-A A +A

La población, las zonas que esta habita y las infraestructuras civiles siguieron siendo el blanco de ataques directos en 2017. Miles de personas murieron o resultaron heridas en las ofensivas militares que se desarrollaron en todo el país y cientos de miles más se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Mientras tanto, 11 instalaciones médicas a las que Médicos Sin Fronteras daba apoyo fueron alcanzadas por bombas o proyectiles en 12 ocasiones en el curso de ataques expresamente dirigidos contra ellas o indiscriminados.

En 2017, Médicos Sin Fronteras continuó brindando asistencia médica y humanitaria en Siria, pero sus actividades se vieron drásticamente limitadas debido a la inseguridad y las restricciones de acceso.

Médicos Sin Fronteras siempre negocia el acceso a las autoridades que controlan cada área, sean oficiales o de facto; pero el grupo Estado Islámico no ha ofrecido ninguna garantía desde el secuestro de trabajadores de MSF en 2014 y el Gobierno sirio no ha otorgado la autorización para trabajar en su zona a pesar de las reiteradas solicitudes.

En las áreas donde fue posible negociar el acceso, Médicos Sin Fronteras gestionó o dio apoyo a seis hospitales y siete centros de salud en 2017, y también desplegó seis clínicas móviles y seis equipos de vacunación en regiones controladas por la oposición en el norte.

En áreas donde resultaba imposible desplegar personal o mantener presencia permanente, MSF siguió colaborando a distancia con instalaciones médicas. Este apoyo, dirigido principalmente desde los países vecinos, consistió en donaciones de medicamentos, material médico y artículos de primera necesidad; formación de personal médico; asesoramiento médico; y apoyo financiero para cubrir los costes de funcionamiento. El apoyo de MSF resultó incluso más importante en las zonas sitiadas, ya que las fuerzas responsables de los asedios a menudo retiraban los artículos médicos esenciales de los convoyes de ayuda oficiales. En 2017, las instalaciones que recibieron asistencia a distancia de MSF realizaron más de 2,6 millones de consultas externas y 158.000 cirugías mayores y menores, atendieron más de 38.000 partos y hospitalizaron a más de 152.000 pacientes. Si bien algunas de estas instalaciones dependen totalmente de MSF, otras cuentan con el respaldo de varias organizaciones, por lo que las cifras anteriores no se pueden atribuir por completo a los programas de MSF.

Gobernación de Raqa

En junio, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), con apoyo internacional liderado por Estados Unidos, lanzaron una ofensiva para tomar el control de la ciudad de Raqa. A medida que las líneas del frente se acercaban a la ciudad, los civiles quedaron atrapados y la alta peligrosidad hizo que fuera extremadamente difícil llegar a quienes necesitaban ayuda. MSF estableció una unidad de estabilización médica cerca del frente para mejorar las posibilidades de supervivencia de las personas heridas durante los combates o mientras huían de la ciudad.

En noviembre, tras acabar la lucha activa en Raqa, Médicos Sin Fronteras fue una de las escasas organizaciones que proporcionaron asistencia médica en el interior de la ciudad, mediante una unidad de atención primaria y un puesto de estabilización. Cuando la gente comenzó a regresar a casa, muchos resultaron heridos o murieron por culpa de las trampas explosivas, artefactos de fabricación artesanal, minas y municiones sin explotar que habían quedado sembrados por toda la ciudad. MSF trató a 233 personas por este tipo de lesiones en las últimas seis semanas de 2017.

El hospital de Tal Abyad resultó parcialmente dañado en una ofensiva liderada por las SDF para hacerse con el control de la ciudad. MSF había comenzado a trabajar en este centro en colaboración con las autoridades sanitarias locales en previsión de una gran afluencia de heridos procedentes de Raqa y las zonas colindantes. MSF prestó apoyo a los servicios principales del hospital, incluidos los de pediatría, maternidad, cirugía, vacunación, talasemia y salud mental. Durante la ofensiva de Raqa, llegaron cientos de pacientes para intervenciones de cirugía mayor; el 73% de los procedimientos se consideraron vitales y más de la mitad estaban relacionados con el conflicto, principalmente con lesiones por onda expansiva.

El campo de desplazados de Ain Issa, al norte de Raqa, se convirtió en un campo de tránsito oficial. A medida que aumentaban las llegadas, los equipos distribuyeron artículos de primera necesidad (colchones, mantas y kits de higiene), establecieron servicios de agua y saneamiento, respondieron a un brote de sarampión y administraron vacunas de rutina. También construyeron una clínica médica y de salud mental y prestaron apoyo a un centro de atención primaria administrado por voluntarios.

En julio, Médicos Sin Fronteras rehabilitó un centro de atención primaria en Tabqa y comenzó a ofrecer consultas médicas, atención de salud mental y fisioterapia a las personas desplazadas. Al norte de Tabqa, un equipo en el campo de desplazados de Tuahina administró vacunas contra el sarampión y proporcionó atención primaria.

A lo largo de 2017, Médicos Sin Fronteras colaboró en la administración o administró directamente más de 100.000 vacunas pediátricas en la gobernación de Raqa, a menudo en áreas previamente inaccesibles.

Gobernación de Hasaka

Los intensos combates en el noreste de Siria provocaron desplazamientos masivos, miles de víctimas y daños graves a las instalaciones sanitarias. Muchos heridos fueron atendidos en la sala de emergencias rehabilitada por MSF en el principal hospital de Hasaka.

Al igual que en Raqa, cuando remitió la violencia y las personas comenzaron a regresar a sus hogares, el equipo observó un fuerte incremento de heridos por artefactos explosivos que habían sido abandonados o colocados intencionadamente en las viviendas, en las tierras de cultivo y a lo largo de las vías de transporte.

En 2017, Médicos Sin Fronteras trató a casi 3.800 personas en la sala de urgencias y realizó 563 procedimientos quirúrgicos.

MSF también administró dos centros de atención primaria en Hasaka y dirigió clínicas móviles y fijas en los campos de desplazados, centrándose en la atención de salud mental y reproductiva y el tratamiento de enfermedades no transmisibles (como la hipertensión y la diabetes).

Gobernación de Alepo

En el distrito de Azaz, Médicos Sin Fronteras mantuvo su apoyo integral al hospital Al Salama, que ofrecía servicios de atención primaria y secundaria. MSF también lanzó una gran campaña de vacunación, ya que desde 2014 no se habían administrado vacunas regulares en esta área.

En marzo, en respuesta a la gran afluencia de desplazados por los enfrentamientos en el norte de Siria, MSF comenzó a trabajar en el hospital Manbij en asociación con las autoridades sanitarias locales. Se desplegaron clínicas móviles en los alrededores y en los campos y se llevaron a cabo vacunaciones en todo el distrito.

En Kobane (Ain al Arab), MSF colaboró con las autoridades sanitarias locales para restablecer los servicios básicos de salud, atender consultas externas, administrar vacunas y ofrecer apoyo psicológico. En 2017, el equipo abrió un servicio de consulta ambulatoria y colaboró en las urgencias, la uci, la maternidad, el quirófano y las actividades de enfermería en el hospital general de Kobane (con supervisión, capacitación y suministro de medicamentos).

Gobernación de Idlib

A lo largo de 2017, Médicos Sin Fronteras apoyó los programas de vacunación en el norte de Idlib y desplegó equipos móviles para ayudar a las personas que llegaban a los campos y asentamientos. Además de ofrecer consultas médicas, los equipos distribuyeron paquetes de supervivencia para el invierno y de higiene y llevaron a cabo actividades de agua y saneamiento.

En noviembre, MSF comenzó a centrarse en la asistencia médica directa a personas con enfermedades no transmisibles: dio apoyo a los centros de atención primaria de Taqad y Tal Krisian y desplegó clínicas móviles en aldeas remotas.

MSF reforzó su apoyo a distancia para pacientes trasplantados de riñón en toda la gobernación: 90 personas recibieron atención vital continuada.

En Qunaya, MSF firmó un acuerdo de gestión conjunta con el hospital de referencia regional y envió a cinco trabajadores permanentes para dar supervisión material y técnica en todos los servicios.

MSF continuó ofreciendo atención especializada a pacientes quemados en el hospital de Atme, que incluyó cirugía, injertos de piel, curas, fisioterapia y apoyo psicológico.

Gobernación de Homs

En el área asediada y controlada por la oposición del norte de Homs, Médicos Sin Fronteras continuó prestando apoyo remoto a ocho instalaciones médicas. También se dio apoyo a distancia a 26 pacientes trasplantados de riñón.

Gobernación de Damasco Rural

Los periodos de endurecimiento de las condiciones de asedio y los bombardeos por parte de la coalición liderada por el Gobierno sirio, que precedieron a los llamados ‘acuerdos de reconciliación’, cercenaron las vías de apoyo de Médicos Sin Fronteras a las comunidades que estaban sufriendo esos ataques en Damasco Rural (centro de Siria). En esta zona, las necesidades médicas siguen siendo inmensas.

En mayo, MSF suspendió todo su apoyo médico en Guta oriental durante cerca de un mes, en respuesta a la falta de respeto por la atención médica durante el periodo de intensos combates entre los grupos armados de la oposición presentes en el área.

En esta gobernación, a lo largo del año MSF fue reduciendo su programa de apoyo a distancia, de 33 a 22 instalaciones, con el objetivo de centrarse en los hospitales y clínicas más relevantes desde el punto de vista médico. También optó por dar la misma prioridad a las necesidades médicas no relacionadas con urgencias traumatológicas que a las heridas de guerra.

Gobernaciones de Daraa y Quneitra

Médicos Sin Fronteras ofreció asistencia médica, técnica y logística a ocho centros de salud en el sur de Siria para mejorar el acceso a la atención médica de las personas desplazadas y las comunidades locales. También empezó a organizar un servicio de telemedicina, que se implementará en 2018.

Leer más sobre el peligro de permanecer en un hospital en Siria

Las cifras de 2017:

  • 647.600 consultas externas
  • 30.100 pacientes hospitalizados
  • 11.400 partos, incluyendo 3.500 cesáreas
  • 23.000 kits de bienes de primera necesidad
  • 10.000 cirugías 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Siria entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo.

Para ver las últimas noticias sobre Siria consultar el archivo de noticias.