Nigeria: las nefastas condiciones de vida matan más que la violencia

28.09.2016

Nigeria: las nefastas condiciones de vida matan más que la violencia

Comparte:

-A A +A

 
La emergencia humanitaria en el noreste de Nigeria está alcanzando niveles catastróficos. La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) alerta de la necesidad de un despliegue inmediato y masivo de ayuda en las áreas remotas del estado de Borno, así como en su capital, Maiduguri. 
 
Las penosas condiciones de vida muestran el impacto devastador que tiene sobre la población el actual conflicto entre Boko Haram y el ejército nigeriano. En varias localidades, la población ha buscado refugio a ciudades o campos controlados por los militares, y dependen totalmente de la ayuda externa que no llega. “A pesar de que se declaró el estado de emergencia nutricional hace tres meses, se ha fallado a la hora de ayudar a la gente de Borno”, explica Hugues Robert, coordinador de emergencias de MSF. “Hacemos un nuevo llamamiento para que se despliegue inmediatamente un dispositivo de ayuda masivo”. 
 
El 19 de septiembre, los equipos de MSF consiguieron llegar a la localidad de Ngala, donde 80.000 desplazados viven en un campo aislados del mundo exterior y sin alimentos ni atención médica. Las personas están atrapadas en el campo y no pueden salir. Una evaluación nutricional rápida a más de 2.000 niños menores de 5 años encontró que 1 de cada 10 sufría desnutrición aguda severa, que conlleva riesgo de muerte. La población del campo explicaba que sobrevivía con menos de medio litro de agua por persona al día. Los equipos de MSF proporcionaron alimentos y atención médica, y están ampliando la asistencia.
 
En la cercana localidad de Gambaru, los equipos de MSF han encontrado más de 1 de cada 7 niños sufren de desnutrición aguda severa. Los ciudad, con 123.000 residentes, carece de suministros de alimentos básicos y no hay servicios de salud disponibles después de la única clínica fuese quemada. Las carreteras son demasiado peligrosas para las personas busquen atención médica en otra zona. 
 
La situación desesperada en Ngala y Gamburu coincide con lo que han visto los equipos de MSF en Bama, Banki y Gwoza; todas localidades inaccesibles hasta hace muy poco tiempo por la inseguridad, y donde MSF está proporcionando desde entonces alimentos y asistencia médica. Todavía es más preocupante la situación en Maiduguri, donde no hay combates y las organizaciones de ayuda han tenido acceso a la población al menos en los últimos dos años. En algunas localidades de Maiduguri, MSF ha registrado tasas de desnutrición tan altas como las que se observan en zonas de conflicto. La capital del estado –que alberga a 2,5 millones de personas, más de la mitad de los cuales son desplazados de otras áreas de Borno–, los equipos de MSF hicieron una evaluación nutricional a los niños en el campo de Custom House y encontraron que uno de cada cinco niños sufre de desnutrición aguda severa. La tasa de mortalidad es cinco veces mayor que lo que se considera una emergencia, la causa principal de muerte es el hambre.
 
“Hasta ahora la respuesta de ayuda ha sido insuficiente, descoordinada y mal adaptada a las necesidades de las personas que están sufriendo las consecuencias de esta crisis”, explica Natalie Roberts, responsable de emergencias de MSF. “Para evitar un desastre humanitario aún mayor, hay que proveer con alimentos y atención médica de forma inmediata a las personas en las zonas remotas y accesibles de estado de Borno. Las autoridades de Nigeria tienen la responsabilidad de asegurarse de esto sucede por el bien de miles de personas que están en riesgo de muerte inminente”.