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22.03.2017

Irak: miles de civiles atrapados bajo el fuego cruzado en el oeste de Mosul

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El avance del conflicto en Mosul está dejando a los civiles atrapados bajo el fuego cruzado y con escaso acceso a la atención médica de emergencia. Decenas de miles de personas han huido, arriesgando sus vidas, desde que el 19 de febrero se lanzó la ofensiva en la parte occidental de la ciudad. Desde entonces, miles de heridos han sido también evacuados de las zonas de conflicto en ambulancias, pero los servicios de emergencia ya no dan abasto.

La capacidad de los centros sanitarios de Mosul es insuficiente, mientras que las ambulancias que tratan de llevar los casos más urgentes a otros hospitales fuera de la ciudad no logran tampoco hacer frente al creciente número de personas que presentan traumatismos severos.

"Las necesidades de recibir atención médica de urgencia han aumentado dramáticamente en las últimas semanas”, explica nuestra directora de operaciones, la doctora Isabelle Defourny. “Tenemos equipos trabajando día y noche para tratar a hombres, mujeres y niños que sufren de heridas de bala, que han sido víctimas de una explosión o que se han visto alcanzados por fuego de mortero, pero aun así no es suficiente. También se dan muchas otras situaciones que requieren de una intervención médica rápida, como aquellos casos de mujeres que van a dar a luz y que necesitan que les hagan una cesárea. Las necesidades son muchas y muy urgentes".

Nuestros equipos que trabajan en Mosul y en sus alrededores han recibido más de 1800 pacientes con necesidad de atención médica urgente en los últimos dos meses. 1500 de estos pacientes tuvieron que ser tratados por heridas o lesiones directamente relacionadas con el conflicto, pero otras 300 eran simplemente urgencias de las denominadas “regulares”. Dado que las necesidades médicas que no tienen relación directa con los enfrentamientos también han aumentado, MSF decidió abrir una maternidad en febrero pasado en la zona este de Mosul. Y allí, en poco más de un mes, ya se han atendido más de 100 partos y se han llevado a cabo más de 80 cesáreas.

A principios de marzo, nuestros equipos empezaron a ver bastantes niños provenientes de la zona oeste de Mosul con síntomas de desnutrición severa. Se llevó a cabo una evaluación rápida en dos campamentos para personas que llevaban poco tiempo desplazadas y allí se recogieron los testimonios de decenas de personas que habían huido recientemente de esa parte de la ciudad. “Muchas personas aseguran que no queda más leche de fórmula para bebés en ninguna parte y que los alimentos y el agua potable son cada vez más escasos. Es de esperar que se produzca un deterioro de la situación ahora que las rutas de suministro se han visto cortadas. Y por eso, en previsión de que esto ocurra, en MSF hemos establecido un centro de alimentación terapéutica en nuestro hospital Qayara”, afirma Defourny.

"Es necesario que se establezca urgentemente un dispositivo que se haga cargo de los casos de desnutrición que esté a la altura de las necesidades. También es importante que los desplazados de la zona oeste reciban una ayuda alimentaria apropiada en cuanto lleguen”, concluye Defourny.

Dentro de los campos de desplazados, nuestros equipos proporcionan atención médica básica en la medida de sus posibilidades. Sin embargo, la atención médica de urgencia para evitar la pérdida de vidas humanas sigue siendo la principal prioridad para la organización. "El ritmo aquí es muy intenso. Todos los casos que recibimos en el quirófano son graves y casi todos los días tenemos que hacer frente a una gran afluencia de heridos", concluye uno de los de cirujanos de la unidad quirúrgica que MSF tiene al sur de Mosul.

Desde el inicio de la ofensiva militar en Mosul en octubre pasado, hemos aumentado la ayuda médica y humanitaria en la provincia de Nínive. En colaboración con personal iraquí, estamos haciendo un enorme esfuerzo para proporcionar atención médica de urgencia a la población, incluida la asistencia sanitaria materno-infantil. En MSF trabajamos en el este de Mosul  en unidades quirúrgicas y puestos médicos de primeros auxilios instalados en los alrededores de la ciudad. También  proporcionamos atención médica en los campos que se han abierto recientemente para los desplazados que huyeron del oeste de la ciudad.

En Irak, contamos con más de 1.600 trabajadores iraquíes y profesionales internacionales que llevan a cabo sus actividades médicas y humanitarias en diez provincias del país. Para asegurar nuestra independencia, no aceptamos fondos de ningún país, organización religiosa o agencia internacional para llevar a cabo nuestros programas en Irak. Estos se financian exclusivamente a través de las aportaciones económicas de sus socios y donantes de todo el mundo.