Las necesidades siguen cambiando, ya que ahora el enfoque se centra más en las personas supervivientes en la calle o en campamentos. Nuestro equipo evalúa constantemente dónde puede ser más útil para responder de manera oportuna. Actualmente, mantenemos un equipo de clínica móvil permanente en Playa Verde (estado de La Guaira) y en el centro de Caracas, mientras que otros equipos de clínica móvil proporcionan asistencia en diversas zonas afectadas, como Catia La Mar y Naiguatá. Estamos tratando principalmente casos de diarrea, enfermedades respiratorias y afecciones de la piel. Al mismo tiempo, avanzamos con una estrategia de agua, saneamiento e higiene para prevenir la propagación de enfermedades, facilitar el acceso a agua potable y proporcionar duchas y aseos que permitan a las personas vivir en condiciones dignas. También observamos necesidades significativas entre las personas que se alojan en refugios, por lo que estamos evaluando continuamente cómo adaptar nuestra respuesta a la emergencia en evolución.
En los primeros días de la respuesta de MSF a través de las clínicas móviles, nuestros equipos proporcionaron más de 120 consultas, principalmente para enfermedades crónicas, infecciones respiratorias y enfermedades de la piel, así como alrededor de 50 sesiones individuales y grupales de salud mental.
Las unidades móviles de atención incluyen a médicos, enfermeras, un psicólogo, un promotor de salud y un especialista en salud ambiental, y ofrecen atención primaria, apoyo psicosocial, educación sanitaria y evaluaciones de agua y saneamiento para las comunidades desplazadas.
Los equipos de MSF que respondieron a anteriores terremotos trataron brotes de cólera, sarampión y enfermedades respiratorias en entornos de desplazamiento abarrotados. En Venezuela, los equipos están monitorizando enfermedades transmitidas por el agua, así como enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, el zika y la chikungunya. Para reducir estos riesgos, los equipos de MSF están evaluando las fuentes de agua, las condiciones sanitarias y las necesidades de vigilancia de enfermedades en las zonas afectadas. Las actividades pueden incluir el transporte de agua, la cloración de las fuentes de agua, la instalación de letrinas de emergencia, la distribución de kits de higiene y la realización de actividades de promoción de la salud.
Hasta la fecha, MSF ha distribuido kits de primeros auxilios y suministros médicos para tratar a casi 10.000 personas heridas en los terremotos. Además, MSF ha donado 8,5 toneladas de medicamentos, material médico y productos de higiene para apoyar a los centros sanitarios desbordados. Este dato es muy significativo, sobre todo porque es cuatro veces mayor que la entrega de la OMS (2,1 toneladas).
Actualizaciones previas: 1/7/2026
Tras los terremotos en Venezuela ocurridos el pasado miércoles 24, nuestros equipos siguen preparando y distribuyendo kits médicos de emergencia. Hasta la fecha, proporcionamos suministros a hospitales de Caracas y La Guaira que cubren las necesidades de tratamiento de aproximadamente 4.000 pacientes. Estas donaciones han resultado especialmente eficaces.
Al ser la única ONG internacional presente y operativa durante las primeras horas tras la catástrofe, pudimos cubrir las carencias críticas de suministros cuando los hospitales habían agotado sus reservas de emergencia.
Las autoridades venezolanas elevaron a 2.295 el número de muertos. Se informan también más de 11.000 heridos.
Cómo responde MSF ante los terremotos en Venezuela

A medida que la fase de trauma remite, las prioridades operativas están cambiando. Tenemos la intención de orientar nuestra respuesta a la asistencia médica humanitaria de asentamientos informales de desplazados en toda el área metropolitana de Caracas. Allí, miles de personas siguen sin refugio tras los extensos daños estructurales. Según los informes, más de 1.500 edificios —en su mayoría residenciales— han resultado dañados, lo que ha generado miles de desplazados.
El martes 30 de junio continuamos con las donaciones al Hospital Pérez de León y a otros hospitales, en coordinación con el Ministerio de Sanidad. Hasta el 1° de julio hemos realizado donaciones para casi 4.000 pacientes.
Seguimos distribuyendo suministros médicos y desinfectantes a varios hospitales de Caracas y La Guaira, y también donaremos 1.000 bolsas para cadáveres, junto con equipos de protección individual (EPI) y desinfectantes, al depósito central de cadáveres.
El 1° de julio comenzó a funcionar una clínica móvil en Naiguatá, en La Guaira, una de las zonas más afectadas, donde las necesidades humanitarias y las carencias operativas son actualmente considerables. La clínica móvil está formada por un equipo de 12 personas, entre las que se incluyen un médico, enfermeros, un psicólogo, un promotor de salud, un especialista en salud ambiental y otros profesionales.
Testimonio del coordinador en Venezuela
Al respecto, Andreas Spaett, coordinador de nuestra organización en Venezuela, afirma:
“En los últimos cuatro días hemos apoyado a ocho hospitales, algunos de ellos varias veces, con todo lo que se necesitaba para tratar las primeras necesidades. Pudimos hacer un cálculo con todo lo que hemos entregado, se podría garantizar el tratamiento de como 3.500 pacientes en diferentes niveles.
Esto es la primera fase; las necesidades continúan y podemos seguir prestando servicio y apoyando a las diferentes estructuras sanitarias, pero ahora también tenemos que pensar en el futuro y vemos que aumenta la necesidad en distintos lugares donde hay personas sin refugio, como campos improvisados donde la gente se reúne, pero que carecen de una asistencia sanitaria realmente estructurada.
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Vemos muchas personas sin abrigo en la calle, en diferentes asentamientos no organizados, en parques de Caracas, pero también en estadios donde vemos que se concentran miles de personas.
Vemos muchas necesidades básicas: agua, comida, abrigo. Gente que tiene necesidad de ropa porque tuvieron que salir de sus casas y no han podido regresar.
Un aspecto que no hay que olvidar tampoco es la salud mental. Estamos planificando clínicas móviles para responder a estas necesidades, brindar atención sanitaria básica en estos lugares e integrar también un apoyo psicológico para la gente traumatizada que se encuentra sin nada”.
