Las crisis humanitarias en el planeta se han acentuado en los últimos años por diferentes causas. Por ejemplo, conflictos a escala nacional e internacional, y recursos cada vez más escasos para brindar asistencia humanitaria. Pero también por el aumento de las desigualdades en el acceso a la salud y a los servicios básicos.
A estos problemas se suma la degradación climática y medioambiental. Esto afecta a decenas de miles de personas en el mundo por fenómenos como sequías, inundaciones, propagación de enfermedades transmitidas por vectores, contaminación, entre otros.
Teniendo en cuenta que el cambio climático multiplica los riesgos para la salud, desde Médicos Sin Fronteras (MSF) llevamos a cabo un taller de planificación de escenarios climáticos en las Américas. Tuvo lugar en Bogotá, y participó personal internacional, académicos, activistas, pueblos negros e indígenas y organizaciones que trabajan en el ámbito ambiental.
Una mirada latinoamericana sobre el cambio climático

El evento, de tres días, contó con la participación de representantes de las siguientes entidades:
- Organización Panamericana de la Salud (OPS),
- Instituto Asiático de Gestión (AIM),
- Puntos de inflexión (Brasil),
- Universidad de los Andes,
- Universidad de Antioquia,
- Latinidadd,
- Comité Directivo Indígena
- Coalición SIRGE,
- Grupo de Trabajo Amazónico,
- representantes de los Pueblos indígenas Misak y Pijao de Colombia,
- Colectivo Kay Pacha de Bolivia
- y el Consejo Comunitario de Bajo Calima, en Colombia
En las jornadas de trabajo, presentamos escenarios en un corto y mediano plazo (2035-2040) sobre posibles consecuencias humanitarias por el cambio climático. El objetivo fue generar una reflexión sobre los desafíos y las respuestas.
Por la degradación ambiental ya se han presentado incendios forestales, sequías prolongadas, inundaciones, temporadas de calor extremo e incluso aumentos en los brotes de dengue, malaria y enfermedades asociadas a la mala calidad del agua, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, entre otras.
Los desafíos para Médicos Sin Fronteras

De acuerdo con Nancy Guerrero Castillo, directora de MSF Latinoamérica, “es importante investigar lo que el futuro puede significar para las poblaciones a las que servimos. El taller no buscó predecir lo que pasará en los próximos años, sino plantear escenarios que seguramente transformarán la acción humanitaria y que tendrán diversas causas que interactúan entre sí, una de ellas la ambiental. Por otro lado, la prospectiva y la planificación de escenarios climáticos proporcionan una forma práctica para que MSF se prepare a un futuro que luce muy complicado”.
Sin pluralidad de voces no hay asistencia humanitaria

En este taller, además de los aportes de académicos y organizaciones, se tuvo en cuenta el rol de pueblos indígenas y negros, que tienen una relación con la naturaleza que puede dar luces sobre nuevas formas de respuesta humanitaria que tengan presente los conocimientos locales.
Así como las crisis -incluyendo la del cambio climático- son convergentes, la atención humanitaria también debe articular diferentes saberes y métodos. En este caso, reafirmamos nuestra intención de cocrear posibles soluciones con las comunidades ante futuras crisis.
Actuar hoy para un mejor mañana

En los próximos años, señalaron los panelistas, el cambio climático implicará cambios de temperatura media y extrema que no solo pueden derivar en aumento de enfermedades como el dengue o la fiebre amarilla, sino también en un encarecimiento de los alimentos y un aumento de la desigualdad en América Latina.
Los efectos de la crisis climática pueden presentarse en diferentes aspectos de la vida de las personas y se requiere una respuesta humanitaria integral, así como herramientas precisas de datos y análisis.