Durante más de dos semanas, la población de Haití está sufriendo la escalada de violencia entre grupos armados en Cité Soleil, una zona de Puerto Príncipe, que ha obligado a más de 10.000 personas a huir de sus barrios. Se han interrumpido los servicios de salud locales y la capacidad de la población para acceder a atención médica esencial —incluidas las derivaciones de pacientes— se ha visto gravemente restringida.
La historia de reencuentro entre una madre y su hija

Sterline, residente de Cité Soleil, se encuentra entre las personas afectadas por la persistente inseguridad. Durante todo su embarazo recibió atención en la maternidad de Isaïe Jeanty, que apoyamos en Haití.
Ella relata cómo fue separada de su hija recién nacida durante la evacuación de emergencia de un hospital de referencia que quedó atrapado en medio de un tiroteo cruzado. Sterline apenas podía dormir. Hacía cinco días que no veía a su bebé recién nacida. Solo pensaba en encontrarla*.
“Solo quiero recuperar a mi hija lo antes posible y volver a tenerla en mis brazos”, dice, mientras habla con uno de nuestros equipos en la maternidad Isaïe Jeanty, donde acudió en busca de ayuda para reencontrarse con su hija.
El 4 de mayo, Sterline llegó a la maternidad en las primeras etapas del parto. Los equipos médicos identificaron rápidamente complicaciones: un parto de alto riesgo que requería una cesárea, además de atención especializada para un bebé prematuro. Fue derivada urgentemente al Hospital Fontaine, parte de nuestra red de referencia y uno de los pocos centros en Puerto Príncipe capaces de brindar atención neonatal a bebés prematuros.
“Unos días después me dieron el alta, pero mi hija siguió hospitalizada en la unidad neonatal”, cuenta Sterline. “Entre mi madre, mi abuela y yo, nos turnábamos para visitarla todos los días”.
Nuevos ataques en los hospitales sumen a la población de Haití en una vulnerabilidad extrema

Seis días después, estallaron violentos enfrentamientos en Cité Soleil, en las inmediaciones del hospital. A medida que aumentaban los disparos, la población se vio obligada a huir. Esta situación no es nueva, y no es la primera vez que Médicos Sin Fronteras debe enfrentar ataques armados en los hospitales.
“Ese día, mi abuela estaba visitando el hospital”, recuerda Sterline. “Cuando los disparos se acercaron, todos empezaron a correr y a evacuar. En medio del pánico y la multitud, ella no pudo llegar a la unidad neonatal para recoger a mi bebé”.
Ante la intensidad de la violencia, el Hospital Fontaine suspendió temporalmente sus actividades, al igual que otro de nuestros hospitales cercanos. Para proteger a las personas mientras el hospital quedaba atrapado en el fuego cruzado, 32 pacientes, incluidos recién nacidos como la hija de Sterline, fueron evacuados a otro centro para garantizar su seguridad, sin la presencia de familiares.
“Cuando escuché la noticia, entré en pánico”, dice Sterline. “Intentamos regresar al hospital, pero era imposible por los disparos. Traté de llamar, pero no lograba comunicarme. Entonces vinimos aquí, a Chancerelles [maternidad Isaïe Jeanty], para pedir ayuda”.
Nuestros esfuerzos para localizar a la hija de Sterline
La inseguridad ha alterado gravemente la movilidad de la población de Haití y las rutas de derivación médica en la zona. En este contexto, logramos localizar a la recién nacida y restablecer el contacto entre los centros de salud.
Aunque Sterline supo dónde estaba su bebé, aún no podía abrazarla debido a las restricciones relacionadas con la evacuación. La recién nacida permanecía bajo estrecha vigilancia médica en la unidad neonatal.
“Solo podía verla a través del cristal de la unidad neonatal”, dice Sterline. “Todavía no podía tenerla en mis brazos”.
Tras cinco días de angustia, y gracias al apoyo de nuestros equipos que coordinaron entre los distintos centros, finalmente pudieron reencontrarse y Sterline volvió a abrazar a su hija. La bebé sigue hospitalizada, ya que su estado continúa siendo delicado.
Violencia que no cesa: ¿cómo sigue la situación para la población de Haití?
Cité Soleil es uno de los barrios más densamente poblados de Puerto Príncipe. Alrededor de 300.000 personas viven en esta pequeña zona con acceso limitado a servicios esenciales, incluida la atención sanitaria. Con el apoyo de MSF y en colaboración con el Ministerio de Salud, la maternidad Isaïe Jeanty sigue siendo uno de los pocos centros de salud en funcionamiento en el barrio, actuando como un punto de atención vital para miles de mujeres.
Desde que Sterline se reunió con su hija, la violencia armada en Cité Soleil continúa alterando la vida cotidiana y restringiendo el acceso de la población a la atención médica.
*La separación ocurrió tan poco tiempo después del nacimiento que Sterline aún no había tenido tiempo de ponerle nombre a su hija antes de que comenzara esta dura experiencia.