Este desastre natural repentino, que afectó especialmente al estado costero de La Guaira, cerca de Caracas, se ha transformado en una crisis compleja y prolongada caracterizada por el desplazamiento masivo de la población, graves daños en la infraestructura y un profundo impacto psicológico. En La Guaira y Caracas, las necesidades más urgentes incluyen el acceso a agua potable, refugio adecuado, atención en salud mental y protección.
La cifra oficial de muertos ha alcanzado los 5.398, con 16.740 personas heridas, 17.907 desplazadas y 6.462 rescatadas de los escombros. La destrucción estructural es alarmante: según la información oficial, 190 edificios han colapsado, mientras que más de 895 estructuras, entre ellas escuelas, infraestructura pública esencial y hospitales, han sufrido graves daños y corren riesgo de derrumbe.
Miles de personas viven actualmente en asentamientos temporales para personas desplazadas internamente (PDI) o duermen en carpas junto a sus hogares dañados. En Maiquetía (La Guaira), aproximadamente 3000 personas acampan sobre la vereda, frente a 20 edificios gravemente dañados e inestables. De manera similar, en la avenida Bolívar (Caracas), otras 3000 personas viven en las calles, sin un refugio adecuado ni acceso a servicios básicos.
En respuesta a la crisis, Médicos Sin Fronteras (MSF) opera actualmente cuatro clínicas móviles que brindan atención primaria de salud, atención en salud mental, promoción de la salud y actividades de agua, saneamiento e higiene en las zonas más afectadas: tres en La Guaira (Maiquetía, Catia La Mar y Tanaguarena) y una en Caracas (avenida Bolívar). Estas clínicas ofrecen atención primaria, acceso a agua potable e intervenciones de emergencia en salud mental para las familias que lo han perdido todo. Durante el último mes, los equipos médicos de MSF han realizado 2217 consultas médicas.

Las heridas van más allá de lo físico: las familias continúan buscando a sus seres queridos bajo los escombros y el impacto de quedarse repentinamente sin hogar y verse desplazadas ha dado lugar a una crisis psicológica. Para responder a estas necesidades de salud mental, MSF ha integrado este servicio en su respuesta mediante clínicas móviles y ha brindado 113 consultas individuales de salud mental, 323 sesiones de terapia grupal y 1402 sesiones de psicoeducación.
Con la infraestructura local gravemente afectada, los equipos de MSF están implementando intervenciones de agua, saneamiento e higiene:
- Se instaló un tanque flexible de agua de 5000 litros en Playa Verde como fuente confiable de agua potable.
- Se inició la cloración continua de cuatro puntos principales de distribución de agua, junto con el monitoreo permanente de su calidad.
- Se distribuyeron 5000 botellas de agua potable de emergencia a las familias que viven en las calles.

En el último mes, MSF ha donado aproximadamente 8,5 toneladas de insumos médicos de emergencia. Este importante esfuerzo logístico ha permitido sostener las operaciones de atención que salvan vidas y responder a las necesidades sanitarias de aproximadamente 10 000 pacientes. Los equipos de MSF continúan proporcionando desinfectantes y materiales para la prevención y el control de infecciones (PCI), no solo a los hospitales que siguen funcionando, sino también a las morgues locales desbordadas, con el fin de garantizar la seguridad, la higiene y la dignidad en medio de una pérdida sin precedentes.
