Tras el anuncio por parte del Ministerio de Salud de Kenia del primer caso confirmado de Ébola en el país y la posterior muerte del paciente en Nairobi, estamos siguiendo de cerca la situación, en estrecha coordinación con el Ministerio de Salud y otros actores. Desde el inicio de este brote regional en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, hemos estado apoyando activamente la preparación de Kenia para responder al Ébola en distintos lugares.
Centros de capacitación sobre el Ébola
Inauguramos un centro de simulación y capacitación sobre el Ébola en junio de 2026 en la localidad de Kajiado, cerca de Nairobi. El objetivo es apoyar los esfuerzos de preparación del personal de MSF que se despliega en RDC, del personal del Ministerio de Salud, de los trabajadores de la salud locales y de las organizaciones aliadas. La instalación reproduce un centro de tratamiento del Ébola. Además, ofrece capacitación sobre el uso seguro del equipo de protección personal (EPP), las medidas de prevención y control de infecciones, y los procedimientos de respuesta ante emergencias. Un total de 355 profesionales, entre ellos 84 trabajadores de la salud kenianos, han recibido capacitación en el centro.
En julio, el Departamento de Salud de la localidad de Mombasa, con nuestro apoyo, estableció un centro de capacitación sobre el Ébola en el Hospital de Port Reitz. El centro busca fortalecer la preparación ante un posible brote. Más recientemente, en Busia, en la frontera entre Kenia y Uganda, hemos estado apoyando al personal del Ministerio de Salud en actividades de preparación. Esto incluye el aislamiento y el manejo de casos sospechosos de Ébola, así como la implementación de medidas de prevención y control de infecciones.
Nuestra experiencia en RDC
Contamos con una amplia experiencia en la respuesta a brotes de Ébola. Actualmente, a través de nuestra respuesta en RDC, donde más de 8.200 personas se han infectado y 4.000 han fallecido. Además de brindar atención a los pacientes, nuestros equipos apoyan las medidas de prevención y control de infecciones e invierten considerablemente en la participación comunitaria.
Esta experiencia nos ha dejado una lección clave. Una fuerte participación comunitaria y fuentes de información confiables son esenciales para hacer frente al miedo y la desinformación. También para generar confianza y permitir una respuesta eficaz de salud pública.
