Los trabajadores sanitarios de primera línea comparten lo que les motiva a completar programas de formación a largo plazo y cómo encuentran formas de seguir aprendiendo, incluso en las circunstancias más difíciles.
Participaron en diferentes programas de aprendizaje desarrollados por la Academia de Salud de MSF, diseñados para cubrir las necesidades de MSF y ayudar al personal sanitario en contextos humanitarios exigentes a fortalecer sus habilidades, mejorar la atención al paciente y apoyar los sistemas de salud locales.
Aprender en medio del conflicto

Kimbere Kisuba, médica, República Democrática del Congo
«En la República Democrática del Congo, en Masisi, la ciudad donde vivo, la situación de seguridad era muy difícil en el momento en que estaba en formación. Hubo momentos en los que tuvimos que refugiarnos en el hospital para escapar de los combates. A pesar de ello, nunca me rendí.
Lo que más me motivaba era mi sentido de la responsabilidad, quería hacer bien mi trabajo. Descargaba las clases a las que no podía asistir en directo para poder revisarlas más tarde en casa y, siempre que podía, aprovechaba un espacio tranquilo que me proporcionaba la Academia de MSF.
A pesar de los disparos en el exterior, me mantuve concentrada y la solidaridad de mis compañeros, que se encontraban en la misma situación, me ayudó a seguir adelante.
Un día, estaba trabajando en la sala de maternidad ayudando a una mujer que estaba en trabajo de parto cuando se produjo un tiroteo. Las balas entraron en la habitación en la que nos encontrábamos. Fue un momento aterrador. Más tarde, en la pared donde había impactado una de las balas, se podía ver que el agujero estaba exactamente a la altura de mi cabeza.
Compartir este momento con mis compañeros a través del grupo de formación y recibir su apoyo me ayudó a seguir adelante. Por desgracia, situaciones como esta son frecuentes. Son nuestra realidad cotidiana.
Los mentores de la formación siempre estaban disponibles, reprogramando las sesiones cuando era necesario y proporcionando orientación. Gracias a su apoyo y a un entorno de aprendizaje positivo, completé la formación con éxito.
Al final, el aprendizaje transformó mi práctica y ahora soy una mejor profesional. Mi consejo para los demás es que sean perseverantes, tengan objetivos claros y se rodeen del apoyo adecuado».
Kimbere participó en el programa de aprendizaje sobre resistencia a los antimicrobianos de la Academia MSF para la Atención Médica.
Aprender para cuidar mejor

María Laura Chacón Roldán, Coordinadora médica adjunta, México
«A medida que fui asumiendo nuevas funciones dentro de la organización y más responsabilidades, quise hacer mi trabajo lo mejor posible. El programa era muy práctico: se aprende y se aplica al mismo tiempo.
Las habilidades profesionales son importantes, pero, sobre todo, nuestro trabajo tiene un impacto directo en las personas a las que atendemos. Quería contar con las herramientas adecuadas para proporcionar la calidad de atención que las personas merecen y responder adecuadamente a quienes nos necesitan.
A lo largo del programa, me sentí muy apoyada. Mi tutor, que tenía una amplia experiencia en mi puesto, me guió no solo a lo largo del curso, sino también en cuestiones relacionadas con el trabajo.
La conexión con otros participantes, que trabajaban en contextos difíciles en todo el mundo y se apoyaban mutuamente a lo largo del proceso de aprendizaje, también fue fundamental.
La carga de trabajo era agotadora y, además, estaba embarazada y cuidando de un bebé. Pero lo que me motivaba era sentir que estaba aprendiendo mucho. No dejaba de decirme a mí misma: «Puedo hacerlo. Puedo hacerlo».
A veces, el cansancio me hacía sentir que no estaba aprendiendo nada, que ni siquiera podía leer correctamente. Aun así, seguí adelante y cumplí con los plazos. Lo que me importaba no era la calificación, sino estar segura de que realmente entendía los conceptos y podía hacer mejor las actividades cada vez.
En el sector humanitario, con contextos volátiles y viajes frecuentes, también se aprende a manejar el estrés. A mi abuela le gusta decir que, incluso antes de empezar a estudiar medicina, ya sabía que quería trabajar con MSF, ir donde más se necesitaba y ayudar a la gente. Mirando atrás, siento que lo que he recibido a cambio es mucho más de lo que he dado».
María Laura participó en el Diploma de Posgrado en Liderazgo Médico Humanitario de la Academia MSF para la Atención Médica.
La formación como forma de resistencia

Mohammad Haj Yacoub, Doctor, Director de Actividades Médicas, Siria
«En 2024, mientras participaba en una capacitación sobre resistencia a los antimicrobianos, volvió a estallar el conflicto en Siria. Oír aviones y bombas me trajo recuerdos de la guerra, y me resultaba muy difícil concentrarme y aprender.
Al mismo tiempo, la carga de trabajo en el hospital era muy elevada. Aun así, quería continuar. Estos conocimientos especializados son muy necesarios en Siria, donde nos enfrentamos a muchos retos relacionados con el uso de antibióticos.
Estudiaba por las noches, ponía al día los contenidos en línea cuando podía y me ponía en contacto con mis mentores siempre que necesitaba ayuda. Eran muy flexibles y, a veces, incluso me respondían por la noche.
Quería completar el programa y obtener el certificado, pero, más allá de eso, creo que en medicina nunca se deja de aprender. Como médicos, mejorar nuestras prácticas significa cuidar mejor a los pacientes.
Durante la guerra de 2011, fui testigo de innumerables heridos y muertos. Perdí mi casa en Alepo, me vi obligado a mudarme y seguí trabajando en hospitales públicos con medios muy limitados. Decidí quedarme porque quería ayudar a las personas que no podían pagar la atención médica. Esa experiencia es también la razón por la que seguir aprendiendo, incluso en condiciones difíciles, sigue siendo tan importante para mí».
Mohammad participó en el programa de aprendizaje sobre resistencia a los antimicrobianos de la Academia de Salud de MSF.
A través de la Academia de Salud de MSF, hemos formado a más de 1.500 trabajadores sanitarios de primera línea con programas de aprendizaje diseñados específicamente para responder a las necesidades de nuestros proyectos. Los participantes siguen la formación mientras trabajan, mejorando sus competencias y aplicando lo que aprenden con el apoyo individual de un mentor. El objetivo es tener un impacto duradero en la calidad de la atención prestada a los pacientes donde más importa.