El dengue es una amenaza para la salud mundial y en el último tiempo se constituyó como una crisis de salud pública en toda la región del continente americano.
Hoy en día, más de la mitad de la población mundial está en riesgo, y se espera que otros mil millones de personas estén expuestas al dengue en las próximas décadas debido al cambio climático.
¿Qué es el dengue y cómo se transmite?

El dengue es una infección vírica que se transmite por la picadura de mosquitos infectados por uno de los cuatro serotipos de dengue (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DEN-V 4).
Es una enfermedad febril que afecta personas de todas las edades y se da sobre todo en zonas urbanas de climas tropical.
Tal como afirma la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el dengue tiene un comportamiento estacionario, es decir, en el hemisferio sur la mayoría de los casos ocurren durante la primera mitad del año, en cambio, en el hemisferio norte, los casos ocurren mayormente en la segunda mitad. Este patrón de comportamiento corresponde a los meses más cálidos y lluviosos.
¿Cuáles son los síntomas?
Esta enfermedad se transmite por la picadura de un mosquito infectado. La infección puede ser asintomática, o desarrollarse con los siguientes síntomas:
- Fiebre moderada a una fiebre alta incapacitante
- Dolor de cabeza intenso
- Dolor detrás de los ojos
- Dolor muscular y en las articulaciones, y sarpullidos.
- Náuseas
La enfermedad puede evolucionar a un dengue grave, caracterizado por choque, dificultad para respirar, sangrado grave y/o complicaciones graves de los órganos. Las personas que padecen dengue grave necesitan atención hospitalaria pues la enfermedad puede ser mortal.
¿Cuáles son las etapas de infección y cura de dengue?
El dengue tiene un período de incubación de entre 3 a 15 días, y se divide en 3 etapas:
- Etapa febril (días 0 a 5 de la enfermedad).
- Etapa crítica ( días 5 a 7 de la enfermedad).
- Etapa de recuperación (luego del 7° día de enfermedad).
¿Cómo combatir y prevenir el dengue?

Actualmente existe una vacuna contra el dengue, Dengvaxia® (CYD-TDV), desarrollada por Sanofi Pasteur.
Se trata de la primera vacuna contra el dengue, autorizada por primera vez en México en diciembre de 2015, y que actualmente tiene licencia en 20 países. La vacuna es administrada en una serie de 3 dosis cada seis meses cada una.
Para los países que consideran la vacunación como parte de su programa de control del dengue, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda desarrollar una “estrategia de detección previa a la vacunación”, en la que sólo se vacune a las personas seropositivas para el dengue (es decir, a personas que ya han estado previamente infectadas con el virus).
Asimismo, la OMS recomienda que la vacuna se utilice dentro del rango de edad indicado, normalmente entre los 9 y los 45 años. Además, aunque la eficacia contra las infecciones por dengue en individuos seropositivos es alta, todavía no es completa. Por lo tanto, la OMS señala que será necesario comunicar claramente las limitaciones de la vacuna a quienes se les ofrece la misma.
La vacunación debe considerarse como parte de una estrategia integrada de prevención y control del dengue junto con un control de vectores bien ejecutado y sostenido y la mejor atención clínica basada en evidencia.
Por otra parte, el uso de técnicas anticuadas de control de vectores también ha provocado que los mosquitos se vuelvan resistentes a los actuales métodos de prevención y a los productos plaguicidas.
La experiencia hondureña

En Honduras, en septiembre de 2024, un año después de liberar millones de mosquitos con Wolbachia en El Manchén (Tegucigalpa), observamos una posible reducción en los casos de dengue, lo que genera esperanza en la comunidad.
Un estudio mostró que ocho de cada diez mosquitos capturados portan Wolbachia, cuando antes de esta intervención casi ninguno la tenía. Esta bacteria, presente de manera natural en más del 50% de los insectos del mundo, reduce drásticamente la probabilidad de transmisión del dengue y otras enfermedades.
«En septiembre de 2024 analizamos 294 mosquitos y el 85,7% portaban Wolbachia. Aunque son resultados preliminares, es indudablemente prometedor», afirma Edgard Boquín, coordinador del proyecto.

“Cuando los mosquitos portan Wolbachia, la bacteria compite con virus como el del dengue, dificultando que los virus se reproduzcan dentro de los mosquitos.
Esto significa que es mucho menos probable que los mosquitos transmitan virus de persona a persona, reduciendo el dengue en una zona donde la Wolbachia está establecida en la población local de mosquitos»
Claire Dorion, asesora técnica de nuestra organización.
El método Wolbachia del World Mosquito Program es seguro para las personas y el medio ambiente y se ha implementado con éxito en más de 12 países, llegando a unos 10 millones de personas. Las pruebas demuestran que la transmisión del virus se reduce significativamente en las zonas donde se mantiene un alto nivel de Wolbachia.
Médicos Sin Fronteras ayuda a las comunidades de Honduras a prevenir el dengue

En este esfuerzo colaborativo han participado MSF, las comunidades locales, las autoridades sanitarias de Honduras, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y el World Mosquito Program (WMP).
Es la primera vez que MSF y el WMP trabajan juntos en la prevención de arbovirus como el dengue. La experiencia técnica del WMP y la fuerza de MSF en la participación comunitaria se complementaron para implementar una estrategia pionera en el país.
Anteriormente, El Manchén tenía una de las tasas más altas de dengue de Tegucigalpa. Sin embargo, durante 2024 los casos se redujeron en comparación con otros barrios de la ciudad. Aunque es temprano para cantar victoria, la comunidad empieza a percibir cambios positivos.