Desde enero de 2017, han llegado a Uganda más de 230.000 sudaneses del Sur, huyendo de la escalada de violencia generada por varios grupos armados de la región ecuatorial, y todos necesitan ayuda humanitaria inmediata.
El conflicto generalizado y una grave sequía han obligado a más de 150.000 personas a huir de sus pueblos en el noroeste del país y a buscar refugio en la ciudad de Herat. Sus condiciones son extremadamente precarias, la comida escasea y el acceso a la salud es limitado. Médicos Sin Fronteras (MSF) abrió una clínica de invierno para ofrecer asistencia urgente a esta población vulnerable.
Unas 500.000 personas cruzan México cada año huyendo de la violencia extrema: buscan seguridad y protección, pero se encuentran aún con más violencia. Durante su ruta, son víctimas de redes criminales, secuestros, extorsión y abusos, a menudo con la complicidad de las autoridades nacionales.
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