Qué es MSF

Qué es MSF

Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización humanitaria internacional que brinda asistencia médica a poblaciones víctimas de catástrofes de origen natural o humano, conflictos armados, epidemias y pandemias, y enfermedades olvidadas; sin ninguna discriminación por raza, religión o ideología política. 

Cada año, MSF envía al terreno a más de 2.700 profesionales, que colaboran con más de 31.000 trabajadores locales también contratados por la organización. Actualmente MSF cuenta con 384 proyectos de acción médica y humanitaria en 63 países, y con 5.7 millones de socios y colaboradores en todo el mundo. En reconocimiento a su labor humanitaria, MSF recibió el Premio Nobel de la Paz 1999.

 

 

 

  • En marcha desde 1971

    La organización nace del inconformismo de un grupo de médicos y periodistas descontentos con el mutismo y la ineficacia de la ayuda internacional en Biafra (Nigeria) y Pakistán Oriental (actual Bangladesh). Su espíritu: conservar la esencia de la acción médica independiente en emergencias.
  • Asistencia y testimonio

    Nuestra presencia independiente e imparcial en las situaciones de crisis nos permite dar una asistencia inmediata y temporal a las personas más necesitadas. Ponemos la acción sanitaria en primer lugar, pero también asumimos riesgos, confrontamos al poder y usamos el testimonio como medio para provocar cambios en favor de las poblaciones.
  • Con los más olvidados

    Hoy en día somos una de las principales organizaciones humanitarias independientes del mundo. Nuestro objetivo es asistir a poblaciones a las que nadie puede o quiere llegar: víctimas de conflictos olvidados, de enfermedades que no afectan a los países desarrollados pero que se cobran millones de vidas en otras partes del mundo, personas invisibles para una amplia mayoría y que nosotros no estamos dispuestos a ignorar.
  • Acción humanitaria independiente

    La mayor parte de nuestros fondos provienen de las aportaciones de 5 millones de socios y colaboradores en todo el mundo. Esta independencia financiera nos permite decidir dónde y cuándo es necesario intervenir, sin aceptar presiones políticas, económicas o religiosas que condicionen la ayuda.
  • La ayuda llega a su destino

    En MSF controlamos la cadena de distribución de la ayuda desde su origen hasta su destino final. Para ello disponemos de dos centrales de compra y almacenaje en Europa, y tenemos stocks en otras partes del mundo para dar cobertura inmediata a emergencias.
  • Profesionales comprometidos

    Contamos con más de 2.600 profesionales internacionales en el terreno, que colaboran con 29.900 trabajadores contratados localmente. Su compromiso con las poblaciones a las que asistimos es la fuerza vital de MSF. Su formación y desarrollo dentro de la organización, una de nuestras prioridades.
  • Transparencia y rendición de cuentas

    Gestionamos unos recursos que nos han sido confiados. Por eso rendimos cuentas no solo del uso de los fondos sino también de nuestros logros y fracasos, como un medio para mejorar nuestro trabajo. Tanto las cuentas como los proyectos son auditados por entidades nacionales e internacionales y están a disposición del público.
  • Sin Fronteras

    Actualmente contamos con 387 proyectos de acción médica y humanitaria en 67 países. Detrás de cada uno hay un enorme trabajo de gestión, coordinación, logística, financiación y administración, reclutamiento y formación de recursos humanos, que se lleva a cabo a través de las oficinas de MSF en todo el mundo.
  • Reconocimiento internacional

    Nuestra labor ha merecido, entre otros, el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1991, el Premio Consejo de Europa de los Derechos Humanos 1992, la Medalla Nansen para los Refugiados 1993, el Premio Roosevelt a las Cuatro Libertades 1996, el Premio Indira Gandhi 1996, el Premio Conrad N.Hilton 1998, el Premio Nobel de la Paz 1999, el Premio Zayed para la Salud 2002, el Premio Rey Hussein al Liderazgo Humanitario 2004, la Mención de Honor Domingo F. Sarmiento del Senado de la Nación Argentina 2008 y el Premio J. William Fulbright al Entendimiento Internacional 2012