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15.10.2019

Noreste de Siria: suspendemos nuestras actividades por la inseguridad extrema de la región

Tras el lanzamiento de las operaciones militares turcas y la situación extremadamente volátil en el noreste de Siria, hemos tomado la difícil decisión de suspender la mayoría de nuestras actividades y evacuar a todo nuestro personal internacional en la zona.

La población civil huye de Ras al-Ain tras bombardeo turco en Siria.
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Desde el miércoles 9 de octubre, la situación profundamente volátil en el noreste de Siria ha obligado a evacuar a nuestro personal internacional de los proyectos en Ain Issa, Al Hol, Tal Abyad, Tal Tamer, Tal Kocher / Yaroubiyah, Kobane / Ain Al Arab y Raqqa. Estas han sido decisiones extremadamente difíciles, pues somos muy conscientes de las necesidades de las personas vulnerables y las poblaciones que huyen en la región.
 
Sin embargo, la situación es altamente impredecible y cambia rápidamente, haciendo imposible negociar un acceso seguro para brindar atención médica y asistencia humanitaria a las personas en peligro. Dados los numerosos grupos que luchan en diferentes bandos del conflicto, ya no podemos garantizar la seguridad de nuestro personal sirio e internacional.
 
“Las personas en el noreste de Siria ya han sufrido años de conflicto e incertidumbre. Los últimos desarrollos solo han aumentado la necesidad de asistencia humanitaria, sin embargo, es imposible brindarla con la inseguridad actual”, explica Robert Onus, coordinador de emergencias de Médicos Sin Fronteras para Siria. “Con gran pesar, tomamos la difícil decisión de suspender la mayoría de nuestras actividades y evacuar a nuestro personal internacional del noreste de Siria. No podemos operar a escala hasta que podamos obtener las garantías y la aceptación de todas las partes en conflicto de que podemos trabajar de forma segura”.

“No podemos operar a escala hasta que podamos obtener las garantías y la aceptación de todas las partes en conflicto de que podemos trabajar de forma segura”, dice Robert Onus, coordinador de emergencias.

“Estamos muy preocupados por la seguridad de nuestros colegas sirios y sus familias, que permanecen en el noreste de Siria en estos tiempos difíciles. Continuaremos apoyando a nuestros colegas sirios de forma remota y explorando todas las opciones posibles para brindar asistencia a las personas en el noreste de Siria, a pesar de las limitaciones”, dice Onus.
 
La decisión de suspender la mayoría de las actividades llega cuando la situación humanitaria se descontrola aún más; las necesidades probablemente aumentarán
 
En la ciudad de Tal Tamar, nuestros equipos de proporcionaron mantas, raciones de alimentos de emergencia, botellas de agua y jabón a las miles de personas desplazadas que llegaban diariamente a la ciudad después de haber huido de sus hogares con poco más que la ropa que llevaban puesta. Hasta el 13 de octubre, estábamos suministrando agua a varias aldeas en el área debido a la escasez después de que un ataque aéreo dañara la estación de bombeo de agua, cortando el suministro a pueblos enteros. Los ataques aéreos, bombardeos y enfrentamientos armados han tenido graves repercusiones en la población civil y en la capacidad de las organizaciones humanitarias para brindar ayuda de manera segura.
 
El 13 de octubre, decenas de personas heridas por un ataque aéreo fueron llevadas al hospital Tal Tamer. En la ciudad de Ain Issa, nuestros equipos atestiguaron cómo la población huía de sus hogares a pie y buscaba seguridad lejos del conflicto. Los trabajadores sanitarios fueron evacuados y reubicados en el hospital de Ain Issa, que había sido uno de los principales hospitales atendiendo a las personas heridas en los últimos cinco días.
 
Hoy, mientras que nuestros equipos dejan la zona, hemos escuchado por parte de nuestro personal que las personas en el campo de Ain Issa tienen una gran necesidad de alimentos, agua y asistencia médica. Tan sólo la semana pasada, estábamos proporcionando atención médica y brindando agua y apoyo en salud mental a las personas viviendo en el campo. Ahora se encuentran en una situación muy precaria y estamos extremadamente preocupados por su bienestar.
 
Llamamos a todas las partes a que garanticen la protección de los civiles. Además, pedimos que brinden a las organizaciones humanitarias un acceso seguro y sin obstáculos hasta la población civil para que puedan brindar asistencia, en un momento en que se necesita con urgencia.
 
Nota: Seguimos presentes en el noroeste de Siria, brindando atención médica en varias instalaciones y por medio de clínicas móviles, y apoyando a las instalaciones médicas en el área.