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22.11.2018

República Democrática del Congo: Médicos Sin Fronteras abre un centro de tránsito para pacientes con casos sospechosos de Ébola

En poco más de tres meses desde su declaración, esta epidemia de Ébola, la décima en la historia de la República Democrática del Congo, se ha convertido en la peor que ha registrado el país. Tras el reciente aumento en el número de nuevos casos confirmados en el área, estamos intensificando nuestros esfuerzos en la respuesta ante el Ébola.

Nuevo centro de tránsito para pacientes en Beni
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“El objetivo de este centro de tránsito es aumentar la capacidad general de atención a los pacientes en Beni: desde que la ciudad se convirtió en el nuevo foco del brote en octubre, han aparecido con frecuencia nuevos casos confirmados en varios vecindarios. El nuevo centro de tránsito se construyó muy cerca del centro de tratamiento de Ébola existente, cuya capacidad ya ha sido saturada, su proximidad acercará los diversos componentes de la respuesta en la ciudad”, explicó Marie Burton, coordinadora del proyecto. 

La instalación se construyó en un antiguo campo de fútbol, de 8.000 metros cuadrados, y requirió una semana de trabajos de construcción acelerados. Ayudados por los mismos jóvenes que solían jugar al fútbol en ese terreno, nuestros equipos trabajaron en medio de frecuentes tormentas eléctricas y superaron importantes obstáculos logísticos para completar el trabajo lo más rápido posible. Los pacientes con casos sospechosos de Ébola serán admitidos en el centro de tránsito mientras esperan la confirmación de sus análisis de laboratorio. 

Centro de tratamiento de Ébola.png

Ébola en República Democrática del Congo

Nuestro personal médico proporcionará atención inmediata de acuerdo con el estado clínico de la persona. Una vez que se confirme el diagnóstico, los pacientes con casos positivos de Ébola serán transferidos al centro de tratamiento cercano, mientras que quienes resulten negativos se transferirán a otros centros de salud, donde se les brindará atención adicional. Hasta hace poco, tanto los casos confirmados como los sospechosos eran admitidos en el centro de tratamiento, y las dos salas se encontraban aisladas.

En el nuevo centro, se prefirieron las habitaciones individuales a las carpas grandes, para mejorar el aislamiento de los pacientes. Las particiones entre cuartos se realizaron con grandes ventanas de plexiglás para que el personal médico pueda mantener el contacto visual con los pacientes, pero también para que estos últimos puedan ver a sus familiares y seres queridos cuando los visitan. La capacidad inicial del centro es de 16 camas, pero puede aumentar a 32, e incluso a 48 en caso de que sea necesario, según la forma en que se desarrolle el brote.

Epidemia de Ébola en República Democrática del Congo.png

Luchando contra la epidemia de Ébola en República Democrática del Congo

Los equipos están cada vez más ocupados con el rastreo de casos sospechosos, pues la epidemia ha alcanzado un nuevo nivel. Cada día se identifican hasta 30 nuevos casos sospechosos que son admitidos en el centro de tránsito en Beni.

 El peor brote de Ébola que ha visto República Democrática del Congo

En poco más de tres meses desde su declaración, esta epidemia de Ébola, la décima en la historia de la República Democrática del Congo, se ha convertido en la peor que ha registrado el país. A la fecha se han identificado 341 casos, de los cuales 303 fueron confirmados. 

El epicentro se trasladó de la pequeña ciudad de Mangina, donde se localizaron los primeros casos, a Beni, una ciudad más grande donde el número de nuevos pacientes confirmados y con casos sospechosos de Ébola ha aumentado constantemente desde hace semanas, hasta llegar a la completa saturación de la capacidad disponible para el cuidado de los pacientes. 

Desde el 1 de agosto, el virus ha matado a 215 personas y varias organizaciones están haciendo todo lo posible para evitar que se propague más. Más de 100 pacientes han podido recuperarse hasta ahora. En un área donde la inseguridad es una situación generalizada y el acceso a porciones de la población puede ser difícil, la intervención ha enfrentado serios desafíos, y el brote aún no ha sido contenido.

“Desde que el foco de la epidemia se trasladó de Mangina a Beni, el brote se ha vuelto más difícil de controlar. Ahora observamos un número de casos nuevos cada vez mayor en el sur, en Butembo, una ciudad aún más grande: tememos que la situación sea aún más difícil de manejar, a menos que la respuesta en esta área se fortalezca significativamente" asevera Gwenola Seroux, directora de la célula de emergencia de MSF en París.

En las últimas semanas se ha registrado un notable aumento de nuevos casos en Butembo, un centro para el comercio regional, que se encuentra muy cerca de la frontera con Uganda. El desarrollo actual de la situación aquí llama a una necesidad por más recursos y atención, pues existe el riesgo de que esta gran ciudad se convierta en un nueva zona con riesgos de contagio. 

Acercándose a la comunidad

Además del desafío que presenta la población que se encuentra en constante movimiento, muchos de los obstáculos para la respuesta han sido causados por el temor de la población a una enfermedad tan mortal, y este temor puede obstaculizar la relación entre las comunidades y los trabajadores sanitarios. Como resultado, a menudo observamos una renuencia a señalar nuevos casos, informar a los centros de tratamiento o aceptar la intervención de los equipos responsables de garantizar un entierro seguro y digno de las víctimas del Ébola.

"Observamos una necesidad por una comunicación más efectiva, por parte de todos los actores que participan en la respuesta, para ganar la confianza de las personas. Las tasas de mortalidad son muy elevadas, por lo que las personas pueden creer que los centros de tratamiento son lugares donde uno va a morir, cuando en realidad docenas de pacientes lograron recuperarse. La admisión en un centro de tratamiento en una etapa temprana de la enfermedad aumenta las posibilidades de recuperación”, explica la Dra. Axelle Ronsse, coordinadora de emergencias de MSF para la intervención del Ébola.

 MSF, activa en los pilares de la intervención ante el Ébola

Hemos estado presente en Beni desde el inicio del brote en agosto de 2018, y estamos activos en varios frentes con el objetivo de contener la propagación del virus y atender las necesidades de la población de Kivu Norte. Junto con otras organizaciones que participan en la respuesta, nuestros equipos realizan visitas periódicas a 24 centros de salud para brindar capacitación y materiales. También tienen reuniones regulares con las comunidades locales para compartir información sobre la enfermedad y las formas de evitar el contagio. 

Como parte de las actividades de control y prevención de infecciones realizadas por MSF, nuestros equipos ofrecen servicios de descontaminación a los centros sanitarios tras la identificación y referencia de los casos confirmados de Ébola a las instalaciones correspondientes. Durante octubre, nuestros equipos también vacunaron a más de 600 personas, tanto a personal sanitario en primera línea o contactos potenciales de pacientes con Ébola en la ciudad de Beni. La vacunación también se ha realizado en la ciudad de Butembo en noviembre.

Desde el inicio de la epidemia el 1 de agosto de 2018, los equipos de Médicos Sin Fronteras participan en la respuesta al Ébola en Kivu Norte e Ituri. MSF abrió centros de tratamiento en las ciudades de Mangina, Butembo y Tchomia (este último ha sido cerrado), un centro de aislamiento en la ciudad de Bunia y ahora un centro de tránsito en Beni. Independientemente a cualquier autoridad política, religiosa o militar, MSF actúa con imparcialidad, de acuerdo con su evaluación de las necesidades médicas. La independencia de la asociación está garantizada por su dependencia de donaciones privadas para más del 80% de su financiación.