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05.09.2018

Cuatro preguntas claves sobre el nuevo brote de ébola en República Democrática del Congo

El 1 de agosto se declaró un brote de ébola en Mangina, en Kivu del Norte, República Democrática del Congo ¿Cuándo comenzó el brote y cómo evolucionó? ¿Dónde se encuentra y cuáles son las características del área? ¿Qué datos hay hasta ahora? ¿Cómo actúa MSF frente al brote y cuáles son los planes a futuro?

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¿CÚANDO?: Línea del tiempo

  • 30 de julio: MSF es informada sobre casos sospechosos de Ébola cerca de Beni/Mangina, en Kivu del Norte.
  • 31 de julio: un equipo de MSF de su proyecto en Lubero (a unas 3 horas de camino en auto) llega al lugar con el Ministerio de Salud para investigar.
  • 1 de agosto: El Ministerio de Salud declara un brote de Ébola en Mangina, en Kivu del Norte, al noreste de la República Democrática del Congo.  
  • 1 al 3 de agosto: MSF se prepara para responder al brote, dentro del plan general del Ministerio de Salud.
  • 6 de agosto: Una unidad de aislamiento de MSF se instala en el centro de salud de referencia, se realizan capacitaciones sobre la utilización del equipo de protección individual, prevención y control de infecciones.
  • 7 de agosto: Los resultados de unos análisis genéticos hechos por el laboratorio nacional confirman que el virus que circula es de la especie Zaire, pero de una cepa diferente a la reportada en el brote de la provincia de Ecuador a principios del año.
  • 8 de agosto: Comienza la vacunación de los trabajadores sanitarios de la primera línea, bajo la supervisión de la OMS (no la realiza MSF).
  • 14 de agosto: El Centro de tratamiento de MSF abre en Mangina (en tiendas de campaña que están a 300m de la unidad de aislamiento). 37 casos sospechosos y confirmados son admitidos en el día de la aperture del centro. Originalmente diseñado para 30 camas, su capacidad rápidamente se extiende a 68 camas, con posibilidad de una expansión a 74 camas en caso de que sea necesario. 
  • 14 de agosto: Se realiza una descontaminación del centro de salud local en Mangina y otros centros con casos confirmados.
  • 24 de agosto: MSF comienza a ofrecer medicamentos terapéuticos a los pacientes elegibles en el Centro de Tratamiento de Ébola en Mangina.
  • 28 de agosto: MSF obre un centro de tránsito en Makeke.

¿DÓNDE?: El área

Mangina (40.000 habitantes) se encuentra en Kivu del Norte, en el noreste de la República Democrática del Congo. Beni, el centro administrativo de la zona, se encuentra a 32 km (45 minutos en auto) y es una ciudad bastante grande, con aproximadamente 420.000 habitantes.

La región está densamente poblada y es un área de conflicto con más de cien grupos armados que se estima que están activos en Kivu del Norte. Beni ha estado bajo un régimen militar durante los últimos años, y moverse por algunas áreas de la región es bastante difícil y, a veces, imposible. Los secuestros de personas y autos son relativamente comunes.

Kivu del Norte comparte una frontera con Uganda al este (de Beni a la frontera son aproximadamente 100 km). Esta área ve mucho comercio, pero también tráfico, incluidos los cruces "ilegales". Algunas comunidades viven en ambos lados de la frontera, así que es bastante común que las personas crucen la frontera para visitar parientes o intercambiar mercancías en el mercado del otro lado.

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¿QUÉ?: El brote

Número total de casos de acuerdo con los datos del Ministerio de Salud al 03 de septiembre de 2018.

  • Confirmados (91) + Probables (30) = 121 casos totales
  • Casos sospechosos: 14
  • Muertes entre los casos confirmados: 51
  • 17 integrantes del personal de salud infectados

Las investigaciones retrospectivas apuntan a un probable comienzo del brote en mayo. La demora en la alerta y respuesta puede atribuirse a varios factores, incluida una ruptura del sistema de vigilancia debido al contexto de seguridad (limitaciones de movimiento, dificultad de acceso). Sin embargo, el origen del brote aún se está investigando, por lo que no podemos proporcionar conclusiones sólidas.

La alerta inicial se produjo después de que una mujer de Mangina ingresó en el centro de salud local el 19 de julio por una enfermedad cardíaca. Fue dada de alta pero murió en su casa el 25 de julio con síntomas de fiebre hemorrágica. Posteriormente, los miembros de su familia desarrollaron los mismos síntomas y murieron. Una investigación conjunta del Ministerio de Salud / OMS en el sitio encontró otros seis casos sospechosos, de los cuales cuatro dieron positivo. Este resultado llevó a que se declarara el brote el 1 de agosto.

El laboratorio nacional (INRB) confirmó el 7 de agosto que el brote actual es de la especie Zaire del virus, la más mortífera y la misma que afectó a África occidental en 2014-2015, así como a la provincia de Ecuador, en el oeste de la República Democrática del Congo a principios de 2018, aunque la cepa del virus fue diferente de un brote a otro.

Cuatro semanas después de que se declarara la epidemia, la situación epidemiológica en Mangina y las áreas circundantes sigue siendo preocupante (cuatro zonas de salud en las provincias de Kivu del Norte e Ituri, Mandima, Mabalako, Beni y Oicha) han reportado casos confirmados o probables de Ébola. Los equipos todavía están trabajando para identificar todas las cadenas de transmisión activas. Esto no es simple dado que algunos casos ocurrieron en áreas altamente inseguras y no pueden rastrearse fácilmente con la investigación de caso habitual y el rastreo de contratos.

Desde el comienzo del brote, se han identificado más de 4.100 contactos y el Ministerio de Salud congoleño está dando seguimiento a más de 2.300. El rastreo y el seguimiento de contactos lo realiza el Ministerio de Salud con un equipo de epidemiólogos.

Aunque los casos han disminuido drásticamente, aún no podemos decir que la epidemia se haya estabilizado o que esté bajo control. Aún hay nuevos casos que llegan a nuestro centro de tratamiento en Mangina, pero no vemos la cantidad de casos sospechosos que esperaríamos ver en esta etapa de la epidemia. Nos preocupa que esto no solo se deba a una reducción en el número de infecciones, sino también porque los pacientes que experimentan síntomas tienen demasiado miedo de acceder a la atención o no comprenden la importancia de la hospitalización y el tratamiento oportuno. Tampoco tenemos una idea clara sobre cuántas muertes no reportadas podrían ocurrir a nivel comunitario.

¿CÓMO?: El papel de MSF

A pedido del Ministerio de Salud, MSF forma parte de la fuerza especial que coordina la intervención y se centra en atender a los pacientes afectados por el virus, así como en proteger las estructuras sanitarias locales y a sus trabajadores, proporcionando apoyo para el triaje de pacientes, la descontaminación de las instalaciones y el entrenamiento del personal.

En total, 337 trabajadores colaboran actualmente en los proyectos de Ébola de MSF en Kivu del Norte e Ituri. En un principio, MSF mejoró una unidad de aislamiento para casos sospechosos y confirmados en el Centro de Salud de Mangina, el epicentro del brote, donde los pacientes fueron aislados y atendidos mientras se construía un Centro de Tratamiento de Ébola (CTE). El CTE abrió sus puertas el 14 de agosto.

Los equipos han aumentado progresivamente el nivel de atención de soporte para los pacientes (hidratación oral e intravenosa, tratamiento de la malaria y otras coinfecciones, así como el tratamiento de los síntomas del Ébola) y también han podido ofrecer nuevas terapias para pacientes con infección confirmada por Ébola, de acuerdo al protocolo MEURI. Estos tratamientos se administran solo con el consentimiento del paciente (o de un miembro de la familia si son demasiado pequeños o están demasiado enfermos para dar su consentimiento) y se suministran adicionalmente a la atención médica de soporte.

El centro tiene una capacidad de 68 camas y puede ampliarse a 74 si es necesario.

Hasta las 5 p.m. del 3 de septiembre, MSF había tratado a 65 pacientes confirmados por Ebola y admitido a un total de 124 pacientes para realizarles la prueba del virus en el Centro de Tratamiento de Mangina. De los pacientes confirmados, 29 se han recuperado y han regresado con sus familias, mientras que tres pacientes confirmados y dos pacientes sospechosos continúaban bajo tratamiento. Otro centro de aislamiento fue construido por MSF en la localidad de Beni y entregado al Ministerio de Salud, quien lo asignó a otra ONG. Ahora es un centro de tratamiento.

Los equipos de MSF también construyeron un Centro de Tránsito de 7 camas en Makeke (en el límite de Kivu del Norte e Ituri) donde los pacientes sospechosos pueden ser aislados y analizados en busca del virus. Si el resultado es positivo, son trasladados por carretera a uno de los Centros de Tratamiento, ya sea en Mangina o en Beni. Este Centro de Tránsito se abrió el 28 de agosto. Se espera que esto contribuya a superar la resistencia entre la comunidad a las actividades de la respuesta ante el Ébola.

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Los Centros de Salud en Mangina y Beni que han visto casos positivos también están siendo descontaminados. Además, hay equipos de MSF trabajando en el área de Beni y Mangina, así como en Ituri, entre Mambasa y Makeke (en la frontera con Kivu del Norte), visitando centros de salud y capacitando al personal sobre el triaje apropiado de casos sospechosos de Ébola y estableciendo áreas de aislamiento en caso de necesidad

MSF recibió recientemente la autorización para comenzar a vacunar a los trabajadores de primera línea (personal de salud, líderes religiosos, trabajadores de los cementerios, etc.) de Makeke en la frontera de Ituri y Kivu del Norte, hasta Biakato. Dado que la población de Mangina se mueve con frecuencia en esta dirección, se espera que esta vacunación ayude a detener la propagación de la infección en Ituri.

Los equipos de MSF en Uganda también se han movilizado para estar preparados en caso de que el brote se extienda a través de la frontera. Han instalado una tienda de aislamiento en Bwera, una pequeña ciudad directamente al otro lado de la frontera de Beni y Butembo. El proyecto regular de MSF en Hoima (Uganda) también ha establecido una tienda de aislamiento.

Asimismo, todos los proyectos regulares de MSF en las áreas de Kivu del Norte e Ituri también han recibido equipos de Ébola, incluidos los trajes protectores (EPP), y han establecido protocolos adecuados de higiene y control de infecciones para proteger al personal y a los pacientes del riesgo de contaminación si la epidemia se propaga.

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