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Martín Cazenave

Cirujano/a- Buenos Aires, Argentina
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Martín es cirujano y, cuando se produjo el terremoto en Haití, estaba formando parte de una misión de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Colombia . Desde allí viajó a Puerto Príncipe para participar en la intervención de emergencia de MSF.

Martín tiene una amplia experiencia en misiones de MSF, habiendo trabajado, además de Colombia, en Darfur y Sri Lanka.

Aquí comparte sus impresiones sobre la situación en Haití luego del sismo.

Jacmel, Haití, febrero de 2010

"Vine a Haití como cirujano; inicialmente me tocó ir al norte de Puerto Príncipe para evaluar qué necesidades había allá y cómo se estaba atendiendo a los damnificados. Fue tanta la magnitud de los daños, que heridos graves, en su desesperación por sobrevivir, y al no encontrar atención en la capital (porque la estructura estaba desbordada y era incapaz de atender a todos), fueron a otras ciudades, en busca de lugares donde al menos les diesen un calmante, a pesar de tener heridas que requerían cirugías inmediatas. En los días posteriores al terremoto siguió muriendo gente como consecuencia de sus heridas.

MSF ya tenía presencia en Haití previamente al terremoto. Obviamente, entre 24 y 48 horas después del sismo, todas las secciones de MSF estábamos allí, haciendo lo posible por traer gente, buscar lugares para atender e instalarse con tantos pacientes. Fue realmente impresionante la movilización de cientos de trabajadores humanitarios. En poco tiempo, en el equipo de MSF España del que yo formaba parte, éramos más de cuarenta profesionales internacionales, y muchos miembros de personal nacional, movilizándonos en 20 autos, durmiendo a veces de a 5 en una habitación, trabajando todos los días sin parar.

También estuve yendo durante varios días a un barrio muy pobre de Puerto Príncipe, que parecía como si hubiese sido bombardeado; donde había personas con heridas infectadas, abiertas, fracturas de todo tipo que nunca habían recibido atención médica.

Rápidamente nos encontramos en una segunda fase, en la cual había miles y miles de heridos u operados que necesitaban atención o cuidados por tiempo prolongado, y abrimos en tiempo récord, de la nada, una clínica que poco a poco fue albergando cada vez a más pacientes. Ahí estuve trabajando algunos días mientras llegaban los primeros pacientes. Hace una semana me trasladé al sur de Haití, a un lugar también muy afectado llamado Jacmel. Desde que llegamos hemos hecho varias cirugías, y recién estamos empezando a ver que la mayoría de los heridos van encaminados, aunque el hospital sigue lleno de pacientes distribuidos en carpas, ya que la estructura del hospital está prácticamente destruida. Seguimos con mucho trabajo y muchas curaciones de heridas todos los días.

Explicar la situación en palabras es casi imposible; la destrucción es indescriptible, por donde se mire en Puerto Príncipe hay casas y edificios destruidos. Ya al cuarto día del sismo, se veía a la gente de a poco tratando de retomar sus actividades. No es fácil responder a emergencias como ésta, pero estamos buscando formas de hacer la distribución sin que haya violencia, de que todos puedan recibir atención médica, aprendiendo día a día sobre nuestros propios errores y los errores de otros.

Creo que con MSF estamos haciendo un gran trabajo, organizándonos cada día más. Creo que podré volver pronto a Colombia (donde me encontraba trabajando en otra misión de MSF cuando se produjo el terremoto, y me pidieron participar de la intervención de emergencia por mi experiencia en cirugía), con la tranquilidad de que hay un equipo y profesionales de MSF con mucha capacidad para seguir llevando adelante la misión, que creo que será necesaria por mucho tiempo más.

Recuerdo miles de pacientes con muchísima valentía - que han perdido familiares, que han perdido sus casas, que han recibido heridas graves – haciendo lo posible por seguir adelante."

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