“Trabajar en el hospital de Boda fue totalmente distinto a lo que estaba acostumbrado en mis anteriores experiencias médicas. … La sorpresa más grande me la llevé al ver la grandeza espiritual que el ser humano es capaz de exhibir frente al sufrimiento.”
“Realizamos más de 40 cirugías semanales, incluidas cesáreas, cirugías generales y ortopédicas, curación de quemados y urgencias… Al principio, sentía permanentemente que no estaba haciendo lo suficiente; pero con los días, los mismos pacientes me hicieron entender que ellos necesitaban lo que yo tenía para ofrecerles, ni más ni menos; y que con mi trabajo estaba, en cierta forma, cambiando algo.”
“En menos de dos semanas el quirófano estaba listo y comenzamos. Junto a otros cirujanos generales, traumatólogos, anestesistas y enfermeras realizamos más de 120 intervenciones quirúrgicas en 2 meses.”
“Entendí que cada persona no necesita ‘solamente ser curada’, sino que necesita ser valorada, ser escuchada y respetada como el ser humano que es.”
"Es potente trabajar con enfermeras, matronas y educadores Zande que han visto por años como la enfermedad del sueño ataca a su gente, y trabajan ahora para contraatacarla, sanar a los pacientes y algún día erradicar la enfermedad..."
"Algo que no ha cambiado en mis dos misiones fue la mirada de la gente. Al principio expectante y desconfiada, y poco a poco, con un trabajo lento y sin descanso, de alivio y agradecimiento."
"Recuerdo miles de pacientes en Haití con muchísima valentía - que han perdido familiares, que han perdido sus casas, que han recibido heridas graves – haciendo lo posible por seguir adelante."
“En Nigeria me encontré con una realidad tan diferente a la mía que me ayudó a entender y sentir realmente que por más que uno no pueda resolver todos los problemas, esas pequeñas acciones que uno hace se multiplican y se logran grandes resultados que hacen a este mundo un poco más soportable para muchos.”
Enero 2010 “El desafío de salir de un país exige mucho más de cada uno, además denota un alto grado de conciencia y responsabilidad darse cuenta que MSF puede ayudar más en otro lugar del mundo; sin embargo, no es una decisión fácil de tomar.”
Noviembre 2009 “Esta historia se puede contar en español, en inglés o en ndebele, pero siempre contará lo mismo: hay mucho para hacer, hay mucha gente que, por cuestión de geografía y destino, está privada de sobrevivir.”
Octubre 2009 “El número de admisiones ha ido aumentando progresivamente. Desde que llegamos, ya hemos tratado a 2.500 niños.”
Agosto 2009 “Me pasó algo. Algo que es enorme, quizás la tarea más importante de mi vida. Tengo que escribir una carta. Pero no es una carta cualquiera. Es una carta para Ben Benson.”
Julio 2009 "La rutina de esos días era agotadora: empezar temprano, vacunar todo el día y volver a la base para preparar los materiales del día siguiente y elaborar los informes... Cuando terminó la campaña todos estábamos muy cansados, pero habíamos vacunado a más de 100 mil personas."
Junio 2009 "Estos 9 meses vividos en Tame, conociendo las distintas realidades y formas de ver y vivir la vida, fueron muy intensos y marcaron mi camino."
Mayo 2009 "Trabajé en dos proyectos muy diferentes ... en Am Timan, en la República Islámica de Chad, y luego en Kalonge, República Democrática de Congo. Sin embargo, ambos tienen una triste coincidencia, estar situados en zonas donde el conflicto está siempre presente o al menos latente."
Abril 2009 “En el terreno, me levantaba todos los días a las 6:30 de la mañana y me acostaba a las 23:30. No tuve descanso, ni Navidad, ni Año Nuevo. Pero cuando comenzás, no querés parar nunca más.”
Abril 2009 "Este proyecto es bastante grande. En realidad es todo un hospital con más de 100 camas de hospitalizados y edificios para consulta externa, laboratorio, urgencia y hasta un pabellón quirúrgico. El edificio de la pediatría será mi reino y mi casa durante estos seis meses así que gran parte de mis recuerdos e historias estarán llenas de niños."
Marzo 2009 “La vida fue dura, pero con seguridad puedo decir que fue uno de los períodos más intensos de mi vida (…) en el que tratamos de mitigar el sufrimiento o hacer un poco más digna la vida de muchas personas.”
Febrero 2009 “Aprendí a adaptarme a otro entorno, a otra cultura, a comprender hasta dónde puedo actuar… en lo quirúrgico y en lo humano, conocí otro tipo de sufrimiento… Muchas veces sólo me conformaba con aliviar el dolor y calmar el miedo.”
Enero 2009 “Fueron seis meses en los cuales conocí otro país, otros idiomas, otras culturas, otra religión, otras formas de vida, otras comidas, pero sobre todo aprendí que pequeños y simples actos pueden cambiarle la vida a muchos.”
Diciembre 2008 "Mi tiempo en Zambia pasó volando, pero me sirvió para volver a valorar lo simple, la vida! Para volver a apostar por otro mundo posible, para volver a creer en los sueños y seguir buscándolos y cumpliéndolos"
Julio 2008 "Al final, vida y muerte, amor y dolor son parte de nosotros. Y la acción humanitaria nos permite vivenciar eso todos los días."
Julio 2008 "...gente que no tiene prácticamente nada, que ha sufrido en general de violencia tanto física como psicológica, a pesar de todo tiene la fuerza de voluntad para todos los días trabajar de sol a sol, solamente para poder comer, y a pesar de todos los males que sufren, a uno siempre lo reciben con una sonrisa..."
Diciembre 2007 “…uno aprende que hay que conformarse con pequeños pasos que, aunque pequeños desde nuestro punto de vista, para el grupo de gente al que estamos asistiendo puede significar tantísimo.”
Noviembre 2007 “Los conceptos de salud y enfermedad, que tantas veces tenemos que estudiar durante la carrera de medicina, los tuve que aprender nuevamente.”
Noviembre 2007 “…de vuelta en Argentina trato de escuchar y comprender más a mis pacientes, y de disfrutar más a mis seres queridos porque ahora fui testigo de cómo la vida te puede cambiar en dos minutos.”
Octubre 2007 “…cuando un niño que has visto sufrir por largo tiempo de pronto un día cualquiera comienza a sonreír… eso vale todo el resto”
Septiembre 2007 “Cada vida que salvábamos, cada persona que ayudábamos a aliviar su dolor o el sólo hecho de mejorar la calidad de vida, nos hacía recordar el porqué de nuestra presencia en ese lugar tan remoto llamado Bellet Wayne.”